Fue una jornada de abrazos y deseos de prosperidad. Nostalgia de adioses de hace tiempo y de besos bienvenidos. Promesas de primera de cambio y reniegos de último vagón. Este es el último ejemplar en papel de LA GACETA de 2014, por lo que muchos periodistas no vendrán hoy a la Redacción, sino el jueves. Y los que están afectados a las coberturas del 31 (LA GACETA no descansa porque tiene edición on line) no vendrán el 1 de enero. Sí o sí, había que despedirse “hasta el año que viene”. La noticia, sin embargo, no dio tregua. Una de nuestras mayores producciones, el Anuario, peleó cabeza a cabeza con las colas para conseguir la Tarjeta Metropolitana. El nuevo mínimo para comprar dólares se midió palmo a palmo con las nuevas medidas para jubilados y pensionados. Despedimos el año del mismo modo en que recibiremos 2015: pensando en el lector.