Mario Dip Rojas reconoció al policía que le había manifestado que estaba a cargo de los detenidos y a otro que ingresó sólo unos minutos y que había salido de la cocina. También señaló al que habría simulado ser su pasajero y al que lo sacó de su auto y manejó hasta la seccional 7ª, de acuerdo a su relato. Así finalizó el reconocimiento en rueda de personas que realizó ayer la fiscala Marta Rivadeneira: con cuatro policías reconocidos por el remisero que denunció la privación ilegítima de su libertad.

Sin embargo, el abogado Juan Hermosa, que representa a los efectivos, aseguró ayer que los hechos fueron distintos a los denunciados por Dip Rojas. Todo se habría originado por la titularidad de la licencia 093 de remise de Las Talitas, que estaba a nombre del policía Pablo Daniel Herrera.

La primera versión

Dip Rojas denunció que el 28 de mayo lo interceptaron cuando trasladaba a un supuesto pasajero, quien en realidad era policía. Afirmó que lo llevaron a la seccional 7ª, donde le pidieron dinero para no abrirle una causa. El remisero de Las Talitas aseguró que llamó a su hermano Diego Dip Rojas, que trabaja en la Dirección General de Investigaciones, para que lo ayudara a salir de esa situación.

Hermosa, por su parte, aseguró que se trata de una falsa denuncia, motivada por una deuda por la compra de la licencia de remise. Incluso, el abogado aseguró que en abril Herrera había denunciado que los hermanos Dip Rojas lo habían amenazado, y que esa presentación se encuentra en la Fiscalía de Instrucción de la IX° Nominación, a cargo de María de las Mercedes Carrizo.

“En enero, Herrera vio un auto que circulaba con la licencia de remise que le pertenecía. Ubicó a Mario Dip Rojas, que era el que conducía el vehículo, y finalmente acordaron que le vendería la licencia, y que hasta que se realicen los trámites le iba a pagar $ 1.000 por mes”, aseguró el abogado.

Pero ese dinero habría sido abonado sólo el primer mes, por lo que comenzaron los reclamos cruzados que derivaron, según Hermosa, en la denuncia por amenazas, y en la posterior visita de los hermanos Dip Rojas a la comisaría para pedir que arreglen la situación. Como no hubo acuerdo, de acuerdo a esta versión, el remisero denunció la privación ilegítima de su libertad.

Mario Dip Rojas, representado por el querellante Manuel Ruiz, aseguró que su relato es verdadero y hoy pedirá a la fiscala que los policías que identificó ayer sean imputados.