BUENOS AIRES.-Después de tanto esperar que llegara, se fue sin pena ni gloria. El superclásico Boca-River por la ida de una de las semifinales de la Copa Sudamericana no regaló nada de fútbol, pero sí grandes duelos personales, entre ellos el que mantuvieron durante los 90 minutos Fernando Gago y Leonardo Ponzio.
Desde que comenzó el partido y hasta que terminó, el cruce entre ambos en el medio de la cancha se convirtió en una batalla campal. Patadas de aquí, patadas de allá, roces, entradas fuertes, mucho bla bla y exageraciones fue el amplio repertorio que pusieron sobre el césped los mediocampistas centrales.
El punto de ebullición entre ambos se produjo a los 40 minutos de la primera mitad. Luego de que a los 26 de la primera parte el hombre de River cometiera una infracción y pateara sin sentido al de Boca; cinco minutos antes del final una muy dura entrada hizo que “Pintita” reaccionara y se generara un tumulto que sólo terminó con amonestación para el jugador Millonario.
Esta fue la primera parte. No se perdonaron nada. Y aún queda la segunda, la semana próxima en cancha de los de Núñez, donde habrá sí o sí una definición.