Un hombre de 65 años murió el jueves a la mañana, luego de que le colocaran un trabarruedas a su vehículo, el cual había dejado estacionado en la vereda norte de la avenida Aconquija al 600, frente a una sucursal bancaria, en Yerba Buena.

Jorge Oscar Ezquer tuvo un paro cardiorrespiratorio y falleció antes de que llegara la ambulancia que lo trasladó al centro asistencial Ramón Carrillo. Ezquer había llevado a su esposa a cobrar la jubilación. La pareja vivía en el centro de la capital provincial, pero solían trasladarse hacia ese banco a realizar sus trámites.

Esa mañana, el hombre detuvo el coche frente a la puerta principal, la mujer bajó y el siguió andando, unos metros más, para estacionar. “Mi abuela estaba adentro y se preocupó porque él demoraba. Cuando salió a buscarlo, lo vio discutiendo con los inspectores que ponen el cepo. Enseguida, se descompensó y cayó al piso”, contó una de sus nietas, María José Carrizo, de 27 años.

De acuerdo al relato proporcionado por Carrizo, cuando Ezquer se desmayó, un policía del banco salió a socorrerlo, pero ya nada pudo hacer. “Mi abuelo era un hombre tranquilo”, prosiguió.

Otro familiar, Miguel Alberto Rodríguez, añadió que Ezquer les insistió para que le sacaran el cepo, y que, tras la discusión, tuvo el paro. “Cuando vieron que estaba sufriendo convulsiones, los agentes retiraron el trabarruedas y se marcharon”, indicó.

Juan Arrieta, un empleado de Marm Group, la empresa que presta el servicio denominado Sistema de Reordenamiento de Tránsito para la Municipalidad de Yerba Buena, negó que haya habido una discusión.

“Yo tengo entendido que no pasó nada. El tema fue con el inspector municipal. El vehículo estaba en infracción. Le requirieron los papeles y ahí se descompensó”, dijo, sin brindar más precisiones.

En junio pasado, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza enviada por la Intendencia, que reglamenta el momento exacto de la colocación del cepo en esa ciudad.