BUENOS AIRES.- Cuando se acercaba a pasos agigantados el final del primer tiempo, allí, precisamente en ese momento, fue cuando comenzó a escribirse el último gran capítulo de esta historia que terminó con San Lorenzo como campeón por primera vez de la Copa Libertadores.

El “Santo” la pasa realmente mal ante Nacional de Paraguay. No le encontraba la vuelta al partido hasta que, a los 35 minutos y con un error increíble del marcador central Ramón Coronel le dio vida con un penal a favor.

¿Quién lo iba a patear sino él? El imbatible Néstor Ortigoza fue quien asumió el compromiso y no falló Infló la red a los casi 37 minutos de la primera mitad y esa conquista terminaría siendo nada menos que la promotora de un sueño acunado desde hace años.