Amontonados, a pasos lentos y envueltos en la humareda de decenas de asados. Así tuvieron que caminar quienes se acercaron a la Feria de Simoca, que arrancó el sábado. En la primera jornada de este encuentro (uno de las más importantes y antiguos del interior de la provincia), la concurrencia fue multitudinaria. Los estacionamientos de los alrededores quedaron repletos a media mañana y los automovilistas se vieron obligados a dejar sus vehículos a varias cuadras de distancia. Organizadores y puesteros aseguraron que la jornada del sábado superó sus expectativas. Y todo indica que durante los próximos fines de semana la convocatoria será igual o mayor. Por eso, si andás buscando qué hacer en estas vacaciones de invierno, prestale atención a esta nota. Porque la Fiesta de la Feria puede ser una excelente opción.
La apertura de la XXXIV edición de la Fiesta Nacional de la Feria de Simoca tuvo una de las convocatorias más importantes de los últimos años. Unas 30.000 personas de distintas partes de la provincia y el país se dieron cita en este encuentro popular, que se consolidó como uno de las más relevantes del país. Los casi 180 quinchos de ventas de comidas regionales trabajaron sin descanso y hasta agotar las provisiones. Lo mismo ocurrió en los más de 200 puestos con artesanías, chacinados, frutas y verduras, y otros productos. También fueron muy requeridos los viajes en sulkys por distintos sitios del municipio.
“Es la primera vez que llego a esta fiesta y me impresionó la cantidad de gente que hay. Es difícil transitar por los puestos de venta. Esto es una verdadera romería que tiene un clima especial de alegría Además, se puede comprar de todo”, se impresionó Ana Bordón, quien había llegado desde Rosario.
“Los asados, el locro y los tamales son comidas irresistibles. También, los pasteles de novio y otros dulces, como el bolanchao, que está hecho con mistol”, añadió, por su parte, Nicolás Argañaráz, de Santa Fe.
La vendedora de artesanías Lucía Jerez confesó eufórica que hace varios años que la feria no reunía tanta gente. “Es un premio a tantos momentos de incertidumbre que vivimos. Un día dijeron que se hacía la fiesta y otro que no. Pensaba en donde iba a ir a vender si no se concretaba”, apuntó. Ella se refería a la polémica que se desató hace algunas semanas con respecto al inicio de la Fiesta: el Municipio simoqueño había dicho que no tenía recursos para solventarla. Finalmente, el Gobierno provincial tuvo que salir en su auxilio y el festival arrancó con una semana de atraso.
La folclorista Suna Rocha fue una de las animadoras principales de la apertura. También desfilaron por el escenario Virgilio Carmona, la delegación artística de Puerto Caldera (Chile), Los Atahualpa, Dúo Orígenes, Canto Alberdi, Gustavo Lizárraga y La Zapada, entre otros.
La fiesta va a durar hasta el primer sábado de agosto, informó el intendente Luis González. Uno de los platos fuertes del repertorio artístico se servirá el sábado 26: ese día actuará Soledad Pastorutti.