Desde hace unos años, uno de los principales problemas de la ciudad que aún aguarda una solución es el reordenamiento del tránsito. Se han realizado diversos estudios urbanísticos en la última década, se han ensayado algunos cambios que no han dado los resultados esperados, probablemente porque las propuestas de los expertos fueron en varios caos aplicadas parcialmente. En 2012, la Municipalidad capitalina encargó un nuevo estudio a IRV (argentina) y Logit (brasileña), consultoras que se especializan en redes viales y transporte.

En el relevamiento difundido en parte por el municipio, se indica que son 165.000 los vehículos que circulan por hora en las 12 manzanas centrales de la ciudad, son 330.000 los vehículos que transitan diariamente en la capital; 800.000 son los peatones que se mueven por día en el área céntrica y alrededor 475.000 personas emplean para trasladarse el ómnibus en el área metropolitana.

Se observó que hay calles que concentran una gran circulación de colectivos, como, por ejemplo, la Crisóstomo Álvarez que recibe 173 ómnibus por hora; o la Santiago del Estero, por donde pasan 163 por hora. Respecto de los vehículos particulares, se registraron 1.300 por hora en una intersección de calles del microcentro, como Maipú y San Martín. Las consultoras recomendaron un profundo reordenamiento del tránsito, mejorar el transporte público con la idea de desalentar el uso de vehículos particulares.

El subsecretario municipal de Planificación Urbana dijo que uno de los consejos es establecer calles exclusivas para el transporte público; calles compartidas, pero con sendas exclusivas para cada tipo de vehículo. Se sugirió modificar los recorridos de los ómnibus de modo que sean menos “trabados y más directos, y también establecer corredores (circuitos) exclusivos para líneas urbanas y otros para líneas interurbanas”. La implementación de estas propuestas deben ser evaluadas aún por las autoridades municipales. Si fuese aceptado el plan, una primera etapa podría llevarse a cabo en el verano con la modificación de los recorridos y la habilitación de calles exclusivas para el transporte público.

Cabe recordar que en diciembre de 2005, fue aprobado Plan Estratégico Urbano Territorial de San Miguel de Tucumán, diseñado por expertos, funcionarios y vecinos. En el trabajo, se proponía, entre otras cosas, desconcentrar las actividades de carácter administrativo. En otras ciudades se ha avanzado en la peatonalización como un modo de desalentar que los vehículos ingresaran al centro y favorecer al peatón.

En 2011, se anunció un nuevo estudio integral sobre el tránsito y sobre todos sus componentes: autos, colectivos urbanos e interurbanos, peatones, carga y descarga y motos. Una de las ideas era la instalación de estacionamientos en el área pericentral donde el conductor dejara el auto y llegara al centro caminando o en colectivo. Finalmente, nada de eso se hizo.

Las medidas que se tomen no deben tener visión de futuro y no atender solo la conyuntura. El relevamiento último está señalando que son 800.000 los transeúntes que circulan a diario por la zona céntrica, es decir que cualquiera sea el reordenamiento que se encare, se debería darle el lugar que le corresponde al peatón, que debe ser el protagonista de la ciudad y no, los vehículos, como sucede actualmente.