Vacaciones es hacer un corte, girar la mirada aunque sea por un rato y respirar aire nuevo. Claro que si llegan, mucho mejor, pero no hacen falta grandes viajes, a lugares imposibles, por tiempo indeterminado para experimentar el cambio que estás necesitando para renovar el aire de tu vida. Y Tucumán está lleno de esos lugares que te permiten escaparte un ratito y volver con ánimos recargados.

El Cadillal está ahí, a un paso. Es uno de esos paraísos a 20 minutos de la ciudad. Tal vez no cuente con un altísimo nivel de servicios, pero la belleza que se refleja en ese lago durante los días de sol es capaz de sorprenderte y enamorarte cada vez que lo visités. Las vacaciones de invierno son una buena oportunidad para cargar el mate, la cámara de fotos, las gafas oscuras y partir a ese destino natural al que llegás por autopista y sin demasiado tránsito.

Si lo que buscás es tranquilidad, tu horario ideal para visitar El Cadillal es durante la mañana. Y ahí aparece la ventaja de las vacaciones de invierno: es la única época del año en la que están disponibles todos los servicios: bares, restaurantes, drugstores, el Museo Arqueológico, la aerosilla, la nueva tirolesa de 250 metros recién estrenada, paseos en lancha, el viejo catamarán Arquímedes esperando en el muelle... Fuera de temporada, en cambio, durante los días de semana a la mañana hay muy pocas cosas abiertas.

El horario del mediodía, nuevamente en temporada de verano e invierno, comienza a moverse bastante más que a la mañana. Ahí se puede disfrutar de un almuerzo mirando el lago en el clásico bar La Isla (empanadas, pastas y minutas) o en Celestino, siempre con alguna propuesta gastronómica para sorprender. El bar Piedra Negra, ubicado en dirección al río Loro, es otro de los que están abiertos todo el día.

Una visita imperdible en El Cadillal es la casa de té Estancia El Cadillal. Una siesta soleada, con un buen té o café acompañado de pan y dulce caseros son un placer accesible que todo el mundo debería probar. Esta es una gran opción para comer un postre, asentar la comida y después seguir el paseo bordeando el espejo de agua. Si lo que buscás son aventuras, este también es tu lugar.


Día de pesca
Tal vez estas vacaciones de invierno sean la oportunidad para aprender a pescar. No hace falta ser un experto ni tener un gran equipo para vivir la experiencia de pescar. En las orillas del dique Celestino Gelsi, camino a Ticucho, hay varios campings dedicados a la pesca deportiva; algunos, además, alquilan embarcaciones, cañas y te ayudan a dar el primer paso en este deporte. Es una gran opción para desenchufarse un día o entretener a los chicos mientras comés un asado.Saliendo de la villa de El Cadillal, por el camino que se conoce como “el perilago” (RP 348), el primer camping que se encuentra es Doña Chepa. Ahí, Hugo Torres alquila lanchas y botes a remo ($120 y $200 el día, respectivamente). Si querés que él se encargue de llevarte al agua para que vos no tengás que pensar más que en pescar, también lo hace, por $100 más.“Esta es época para la pesca de pejerrey. Lo ideal es venir desde las 8 de la mañana hasta las 13, porque ahí cambia el viento y no hay más pique”, explicó Torres, propietario del camping. Ahí se puede también hacer un asado y comerlo en los merenderos o pescar desde la orilla.Continuando por la ruta provincial 348 (un camino de ripio, pero accesible con cualquier auto) están los clubes de pesca Scania y El Cardumen. En este caso, cada socio lleva su embarcación para la pesca. También se puede ir a pasar el día, comer un asado y pescar desde la orilla. Otro lugar es el Club de Pesca y Regata. Ahí, si vas como invitado de algún socio, podés pescar embarcado. De otra manera, cualquier persona que pague los $10 que cuesta el acceso, puede usar los asadores y merenderos y pescar desde la orilla del dique. Oscar Contreras, uno de los caseros del club, tiene cañas para alquilar y también ayuda a los principiantes a pescar. Según contó, desde la orilla se puede conseguir bagres y pejerreyes.

Cómo llegar 
Para llegar al camino del perilago, donde se ubican todos estos y otros campings, hay dos opciones: por El Cadillal, pasando la villa; o directamente por la ruta 9. En este caso, hay que pasar de largo los accesos a El Cadillal y a Tapia hasta toparse con el camino de ripio que bordea el dique. Ese es el perilago, camino en el que están los campings. A 20 minutos del centro por autopista se encuentra uno de los paraísos tucumanos más próximos a la ciudad. A diferencia del resto del año, durante las vacaciones encontrás de todo para hacer, comer y divertirte. Un nuevo hostel y cabañas abren la posibilidad de quedarse a pasar la noche 

La aerosilla sólo descansa al mediodía
Todos los días, de 9 a 12 y de 14 a 19 se puede dar un paseo en las aerosillas y mirar desde lo alto todo el dique Celestino Gelsi, las montañas y la villa. La entrada cuesta $70 para mayores y $50 para menores. Con Club LA GACETA tenés 2x1 todos los días.

El catamarán: el dique a bordo de un barco
Todos los días, a las 17, el viejo catamarán Arquímedes sale a recorrer el dique para darle un buen bocado de naturaleza a los chicos y los grandes. Si se consigue un grupo de 15 personas como mínimo, además, es posible hacer una salida a las 15, cuando el sol está bien alto, explicó Mario Conti, encargado del catamarán y la aerosilla. El paseo de una hora y cuarto cuesta $70, pero hay paseos opcionales de $50 con recorridos más cortos. También hay 2x1 con Club LA GACETA.

Nueva tirolesa de 250 metros
El Cadillal es aventuras. Llamando al Ente Tucumán Turismo (4303644) te van a informar sobre excursiones guiadas. Sin embargo, si te vas sin nada previsto, frente al lago vas a encontrar una nueva tirolesa de 250 metros (foto), paseos en lancha (a toda velocidad, $70 por persona, media hora) y en un catamarán pequeño ($50).

Dónde comer
Las opciones gastronómicas se multiplican durante las vacaciones. Se pueden comer platos regionales, pescado y minutas en Piedra Negra (de la rotonda, a mano derecha), en el bar La Isla y en Celestino, ambos con balcones hacia el lago. En este último habrá promociones de lunes a viernes.

Dónde quedarse a dormir
En El Cadillal, lamentablemente, no abundan las opciones para quedarse a pasar la noche, lo que no significa que no puedas hacerlo. Además de los tradicionales campings para instalar la carpa (opción ciertamente complicada durante el invierno), hay cabañas y un hostel. Las cabañas Los Diques están unos metros antes de la rotonda, a mano derecha, y cuesta $400 la noche para dos personas con desayuno. En el hostel La Fortaleza, en tanto, hay habitaciones compartidas, dobles y dobles con baño privado y TV ($120, $250 y $280, respectivamente, con desayuno); para llegar: pasar la rotonda y la capilla, a 100 metros tomar a mano derecha y seguir 300 metros más. El camping “27 de Agosto”, ubicado sobre el camino del perilago, también tiene cabañas para hasta 10 personas.