El “Mané Garrincha” de Brasilia es un embudo lujoso que desemboca en el verde perfecto de la cancha. A la vuelta hay 68.581 personas que se prohíben la indiferencia. La banda albiceleste rivaliza contra la masa de anfitriones. Argentina juega con Bélgica en el campo y con Brasil en las tribunas. Son dos partidos a la vez, paralelas que de golpe se cruzan. Puro fervor y un ganador por doble nocaut: el admirable grupo albiceleste de peregrinos que cruzó la quinta estación del Mundial con el invicto a flor de labios. Claro que antes hubo una batalla, minuto a minuto.
12: por primera vez suena, masivo, “Brasil, decime qué se siente, tener en casa a tu papá…”
12.11: Romero sale a precalentar y lo ovacionan. Casi al mismo tiempo entran los belgas, Chiflidos.
12.22: con Lionel Messi al frente, la Selección pisa por primera vez la cancha. Griterío generalizado.
12.28: es el momento del aplausómetro porque desfilan los jugadores por las pantallas gigantes. El ranking: 1) Messi, 2) Di María, 3) Mascherano.
12.29: se escucha “…que de la mano, de Lionel Messi, todos la vuelta vamos a dar”.
12.44: a mover el cuerpo con el hit ¡el que no salta es de Brasil!
12.50: estalla la música de AC/DC por los parlantes. Muchos bailan.
12.52: los equipos a la cancha. Explosión.
12.55: ya es un clásico el acompañamiento vocal a la introducción del Himno. La acústica del estadio genera una reverberación que roza la piel.
13: “…esta tarde cueste lo que cueste, esta tarde tenemos que ganar…”. Y empieza el partido.
13.01: los brasileños entran en escena. Los belgas tocan un par de veces y ensayan un “oleeee”.
13.02: duelo de hinchadas. La tarde se calienta.
13.08: gol de Higuaín, éxtasis y el inicio de otro clásico: “soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar…”
13.18: un poco de calma después de tantos gritos. Pero no durará demasiado.
13.26: los brasileños se entusiasman con un tiro que ataja Romero, pero de contra Messi casi se escapa al gol. Es el momento de la alabanza “Messi, Messi”, inclinando el torso.
13.30: la “torcida” canta por Neymar. Nadie se burla de la lesión del crack.
13.33: sale Di María y lo acompaña un cariñoso “¡Fideo, Fideo!” El ingreso de Enzo Pérez genera algo de desconfianza.
13.39: tiro libre en la media luna. Se ensaya un preludio de gol en el susurro que crece, pero el disparo se va desviado.
13.48: el árbitro finaliza el primer tiempo en pleno ataque argentino. Coro de silbidos.
Entretiempo: ¡todo el mundo a comprar cerveza!
14.05: empezó el complemento y hay infinidad de asientos vacíos. El público tarda en regresar de los 46 bares dispersos por el estadio. Mientras, por primera vez en la tarde la barra entona “Pipa, Pipa…”
14.12: una brillante jugada de Higuaín concluye con la pelota en el travesaño. Ahora sí el grito es ensordecedor: “¡Pipa, Pipa!”
14.27: la reacción más potente de los dueños de casa, pasivos durante largo rato. “¡Pentacampeón!”, estallan.
14.30: la hinchada argentina responde y los locales gritan más fuerte. El clima es fantástico, se juega más afuera que en el campo.
14.38: sale Higuaín y conquista un aplauso furibundo. Gago a la cancha y ceños fruncidos.
14.40: elogios para Enzo Pérez.
14.52: Messi pierde el gol, solo contra Courtois. Nadie puede creerlo. Los brasileños lo silban.
14.55: se acaba el encuentro, pero antes cae un pelotazo en el área argentina y varios corazones se paralizan. El “uuuuuhhhh” de los brasileños les baja el telón a los cuartos de final.
15.30: en una de las cabeceras, a media hora del epílogo, la hinchada ha extendido las banderas y canta. Les anuncia a los guardias de seguridad que no piensan marcharse y lo refrendan entonando el Himno Argentino. Es uno de los pasajes más emocionantes que ha entregado el Mundial hasta el momento.
16: el “Mané Garrincha” está vacío. La marea albiceleste ya pone proa rumbo a terreno conocido: Itaquera.