No se fracasa hasta que no se deja de intentar. La frase le queda como anillo al dedo a María Ovejero (35 años). La atleta se propuso quebrar su propio récord en los 5.000 metros en el Campeonato Nacional de Mayores de Rosario y lo consiguió.
La tucumana parece no tener límites y siempre va por más. Todos los atletas tienen sueños, pero para que esos sueños se hagan realidad se necesita una gran determinación, dedicación, autodisciplina y esfuerzo. Ovejero reúne todos esos requisitos. “Tenía como objetivo bajar la marca y buscar el título que se me escapó el año pasado por apenas un segundo”, le contó a LG Deportiva. Para este Nacional se preparó durante seis meses y el esfuerzo tuvo sus frutos. “Mi sueño era salir campeona nacional y traer la medalla de oro a mi provincia. Fue una carrera muy exigente porque compitieron atletas de muy buen nivel”, agregó.
Llegó a la cita muy bien preparada. Dispuesta a salir a la pista para correr los 5.000 metros y dar todo. “Comencé fuerte junto con dos atletas y en la mitad de la carrera quedé primera. A partir de ahí conservé el lugar hasta el final”, relató.
Mientras transcurría la carrera, María sabía que no tenía que exigirse al máximo. “En cada vuelta me guardaba algo para el final para llegar bastante bien y por suerte la táctica funcionó”.
El próximo y mayor objetivo de Ovejero con su entrenador Arkaitz Ibarra Martínez es cumplir otro sueño. La exigencia será mayor y la dedicación a su preparación también. “El título de campeona nacional me permite ir en busca de otro sueño: competir en los próximos Juegos Olímpicos. Me prepararé para correr los 42 kilómetros de Buenos Aires en octubre próximo. Esa prueba es clasificatorio para Río 2016. Para lograrlo tendré que hacer una marca mínima de 2h46’. Con mi entrenador estamos planificando todo para lograrlo”, señaló.
Todo a pulmón
Nada es fácil y menos para Ovejero, que hace todo a pulmón y con mucho sacrificio. Necesita que alguien le tienda una mano para lograr su sueño Olímpico. “Económicamente es muy duro afrontar el viaje a Buenos Aires. Necesito la ayuda de patrocinantes y del gobierno. Espero poder hacerlo y lograr la marca para representar orgullosamente a mi provincia y a la Argentina en los Juegos”, indicó.
La lista de agradecimientos es larga. En ella la plusmarquista tucumana incluyó: “a la Federación Tucumana por ayudarme para que pudiera viajar a Rosario, a toda mi familia, a mi esposo José Luis, a mi hijo Joaquín y a mi entrenador Arkaitz”.