KIEV.- Dos días después de anunciar un alto el fuego, el Gobierno ucraniano denunció ayer que las milicias separatistas pro rusas continuaron atacando a sus fuerzas en el este del país, mientras que las autoridades rebeldes explicaron que rechazaron la propuesta de paz porque no se los incluyó. El Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania informó a la prensa que en las últimas 24 horas se registraron al menos siete ataques contra posiciones del Ejército, la Guardia Fronteriza y varios grupos paramilitares leales a Kiev en las provincias separatistas de Lugansk y Donetsk. No se informó sobre bajas. Desde que comenzó la ofensiva militar ucraniana sobre las dos provincias separatistas del este, hace dos meses y medio, cientos de milicianos, soldados y civiles murieron, y se estima que más de 10.000 personas ya tuvieron que abandonar sus casas. El flamante presidente, Petro Poroshenko, adelantó que no dialogará con los que cometieron actos de “terrorismo” y que tienen “sangre en sus manos”. (DPA)