“Desde su creación, la Universidad de Tucumán conoció más de medio centenar de gestiones de gobierno, de las cuales tan sólo diecinueve fueron rectorados surgidos de la propia comunidad universitaria. Contamos en esa suma las elecciones restrictivas de los períodos, cuando sólo votaban los docentes, como las más democráticas instituidas por los principios de la Reforma de 1918, que fueron adoptados recién a fines de los años 20, dando como resultado la gestión de Julio Prebisch”, afirma Roberto Pucci.

En el primer capítulo, “La creación de la universidad provincial” de su libro -recientemente editado - “Pasado y presente de la Universidad de Tucumán. Reforma, dictaduras y populismo neoliberal”, el historiador tucumano llama la atención con el detalle acerca de cómo fue gobernada la casa de estudios y la lista de nombres de quienes encabezaron las sucesivas gestiones.

Ya desde el mismo comienzo, al rector fundador, Juan B. Terán, cuyo mandato culmina en 1920, sucede la intervención de Alejandro Grünning Rosas.

Pucci da cuenta de que cerca de 40 intervenciones fueron impuestas por el Poder Ejecutivo Nacional (civil o militar) que consumieron más de un tercio de la historia de la universidad, “que apenas llega al primer siglo de vida -destaca-. Desde el golpe de 1943 estuvo intervenida hasta 1958 -salvo un fugaz interludio, ocupado por las gestiones de Alberto Rougés y Prudencio Santillán-, situación que se reiteró a partir de la dictadura de Onganía en 1966, pero esta vez le habrían de imponer, por 20 años ininterrumpidos, el control directo de los gobiernos nacionales”.

De la lista “Gobernantes de la UNT: más interventores que rectores”, llama la atención y está más fresco en la memoria el final: la vuelta de la democracia tuvo dos intervenciones, la de Luis Eduardo Salinas (1983-84), y la de Eugenio Flavio Virla (1984-86).

En tanto la gestión de Rodolfo Campero como rector, en 1986, que gobierna por dos períodos consecutivos, inaugura el lapso más largo de rectorados en la historia de la Universidad ya que suma un total de 28 años sobre 100.

A Campero sucede Héctor Ostengo en 1993, luego César Catalán en 1994, y en 1998 es rector Mario Marigliano, por dos períodos, hasta la gestión de Juan Cerisola, que se inició en 2006 y se mantuvo durante dos períodos hasta este año.

Textuales

Punto de partida.- “La Reforma Universitaria fue el punto de partida del conflictivo intento nacional por construir una universidad pública auténticamente científica, moderna y democrática, que no concluye hasta nuestros días...” Capítulo II.

Universidad y peronismo.- “A los pocos meses de su triunfo electoral en febrero de 1946, el peronismo intervino todas las universidades nacionales, procediendo a expurgar masivamente sus cuerpos docentes, expulsando a numerosos profesionales e intelectuales de filiación radical...” Capítulo VI

Los tiempos dorados.- “En la década que precedió al golpe militar de 1966, la universidad argentina vivió un notable proceso de modernización académica, de gobierno democrático y de grandez avances en las ciencias físicas y naturales, así como en los estudios humanísticos y sociales, con la aclimatación de disciplinas nuevas como la sociología, la antropología o el psicoanálisis...” Capítulo VIII

Culturas universitarias en conflicto.- “... Sin autonomía frente a las razones y prepotencias del Estado, y sin independencia de los dogmas religiosos, la reflexión crítica y la dcreación científica no pueden fructificar, tal como lo advirtiera Juan Bautista Alberdi en sus ‘Bases’: ‘La República sin libertad hace imposible el cultivo de la política y de la historia como ciencias...” Capítulo XIX