“La cara de agradecimiento de un niño no tiene precio”. Con estas palabras, Mauricio Ocaño, capitán de Libertad de Sunchales quiso resumir la sensación que tuvo ayer al concurrir al Comedor Infantil de Don Bosco para la donación de una bolsa de 25 kilogramos de leche en polvo.
Ocaño concurrió alrededor del mediodía al comedor ubicado en pasaje Félix Frías al 500 acompañado por el volante Eduardo Vilce y Rubén Bucci, gerente de la entidad de Sunchales.
En el recinto estaba colmado por cerca de 100 chicos que se preparaban para almorzar. A los visitantes lo esperaban Mario Robles que es el encargado de recibir a los niños y Cristina del Río, la jefa de la cocina.
“Es un regalo del cielo lo que recibimos hoy. Estuve hablando con Mario y le comenté que ya nos habíamos quedado sin leche para atender a las necesidades de los chicos. Estamos eternamente agradecidos por esta donación”, dijo Cristina, quien nos confirmó que de lunes a sábado, concurren cerca de 100 chicos a desayunar y almorzar en el comedor.
Ocaño mostró su satisfacción por darle esta alegría a los chicos. “Uno con tan poco puede dar tanta felicidad a esta gente que está sufriendo muchas necesidades”, dijo mientras acariciaba la cabeza de un pibe que se aprestaba a almorzar.
Bucci reconoció el aporte de la empresa Sancor Seguros para que esta donación puede cristalizarse. “Desde hace un tiempo que nos propusimos entregar una bolsa de leche en cada ciudad donde juguemos. Reconocemos que las necesidades de los pibes son mayores, pero esperamos que esto sirva como un paliativo para que tengan una mejor alimentación”, dijo el directivo.
Para Ocaño este gesto debería ser imitado por todos los equipos que militen en estas categorías. “Los niños argentinos no deberían estar pasando tantas necesidades. Si cada uno de nosotros podemos aportar algo para paliar esta situación, ellos nos agradecerán”, dijo.