“Cuando me tocó subir al podio no lo podía creer”, fue sincero Javier Santiago. El ciclista tucumano, especialista en descenso, no es que haya subido a su primer podio; la incredulidad viene por otro lado. “Este es el segundo campeonato mundial de la historia y para mí, la cuarta carrera, tercera en el plano internacional”, precisó Santiago que dedicó su actuación a su sobrina Elena. Esos fueron los motivos por lo que fue tan especial el tercer puesto en Master A que consiguió en la primera fecha de la “Copa del Mundo de Enduro” en los Nevados de Chillán, Chile.
El enduro es nuevo en el mundo y más aún en Argentina. Para el descencista, que también probó el cross country, tiene una combinación perfecta. “Requiere el dominio técnico del descenso y las cualidades físicas del campo traviesa”, sintetizó. Santiago tiene planeado presentarse el 24 de mayo en Córdoba, con otros comprovincianos, y en agosto competir en Canadá. Mientras tanto trabajará para cumplir un sueño. “Espero que podamos organizar la primer carrera de enduro en Tucumán”, anheló Santiago.