El “Manosantas” volvió a mostrar sus dotes. Diego Pave, en los últimos cotejos, se convirtió en una figura clave de un San Martín que con el triunfo del domingo en Sunchales recuperó la sonrisa. Los asistentes al estadio “Doctor Plácido Tita” de la “Capital del Cooperativismo” se maravillaron con la notable tarea del puntano y sumó elogios por una tarea sin fisuras. “No hay caso. Por más que nos esforcemos, no veo cómo podemos vulnerar a un arquero de tamaña categoría”, dijo uno de los plateístas que estuvo en el coqueto escenario.

A Pave no le gustan mucho los micrófonos. Hablaba poco cuando los resultados no eran los esperados pero no cambió su manera de actuar ahora que la dicha le sonríe. ¿Los hinchas “santos” ya deberían empezar a preparar una bandera con la siguiente leyenda: “Sabella, no te olvides que Pave es argentino”? Esa fue la pregunta de uno de los colegas que cubrió el partido de domingo, y ante tremenda afirmación, el guardavallas con cierto rubor, trató de minimizar el tema. “No es para tanto. Estoy militando dos categorías debajo de la elite del fútbol argentino. Dentro de uno siempre abriga el sueño de tener alguna chance de pegar el salto. Estoy en la plenitud tanto física como futbolística porque no hay que olvidar que ya tengo 29 años”, indicó.

Es verdad que todos trabajan siempre para llegar a Primera, pero es indudable que la idea que lo desvela a “Mostro” es conseguir el ascenso a la B Nacional. “Desde aquellos tiempos de mi niñez en mi San Luis querido, soñaba con lograr cosas importantes en el fútbol. Tengo tiempo para poder cristalizarlas. Pero en estos momentos no quiero desviar mi atención del segundo ascenso. Es algo que anhelé desde que llegué a este club que me dio tanto en las tres temporadas que llevo”, comentó. Pave fue uno de los futbolistas más asediados al término del encuentro que dejó a San Martín cerca de los cuartos de final del Argentino A.

Pave reconoce que ahora se están dando los resultados favorables porque los delanteros, sobre todo Luis Silba, están haciendo bien los deberes. “Estamos contentos porque se nos abrió el arco contrario y de este modo nos podemos ilusionar que el final del camino nos encuentre celebrando la vuelta a la B Nacional. El arquero de San Martín debe tener una concentración única. Te pueden llegar dos o tres veces por partidos y si nos acertas, echas a perder el trabajo del resto del equipo”, expresó el guardavallas.