La caída del saldo comercial en 2013 está directamente vinculado con el giro de la política cambiaria de este año. Además, el fuerte déficit del cuarto trimestre del año pasado, que agudizó la caída de las reservas internacionales, marcó el fracaso de la estrategia de “devaluación en cuotas”. Esta fue una de las conclusiones de la consultora Ecolatina, echas públicas en un informe sobre el intercambio comercial del país, basados en los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El Intercambio Comercial Argentino (ICA), publicado por el organismo oficial, mostró que el superávit del primer trimestre de 2014 se ubicó en niveles bajos (US$ 121 millones). Más importante aún fue que, tanto las exportaciones como el saldo comercial del año pasado, fueron menores a lo informado inicialmente por el Indec. La erosión comercial alcanzó el 92% i.a. en los primeros tres meses del año. El saldo de marzo, como en los dos meses anteriores, fue muy reducido. En el tercer mes del año, el superávit alcanzó sólo US$ 42 millones.

El informe de la consultora en economía y empresas expresó que “las correcciones seguirán, ya que tanto la base usuaria -también del Indec- como los datos del mercado de cambios del Banco Central (BCRA) mostraron que las exportaciones de 2013 se ubicaron cerca de los US$ 74.000 millones, frente a los US$ 83.000 millones publicados en el ICA originalmente”. De esa forma, el saldo comercial de 2013 no habría sido de US$ 9.000 millones sino prácticamente nulo: US$ 300 millones, explicó.

Ecolatina planteó que el ritmo del comercio exterior del año pasado obliga a “recalcular las proyecciones” del Gobierno para el actual período. “Considerando las más recientes estimaciones de cosecha y precios internacionales, y teniendo en cuenta el hecho de que las ventas totalizaron US$ 74.300 millones el año pasado -en lugar de los US$ 83.000 publicados por el ICA de enero-, las exportaciones de este año alcanzarían US$ 76.000 millones”, pronosticó.

Las previsiones de la consultora apuntaron a que el superávit comercial trepará a US$ 5.000 millones, en combinación con la retracción de las importaciones producto de la caída de la actividad económica y las trabas. “Esto no resulta en una erosión del saldo comercial desde los US$ 9.000 millones iniciales, sino una importante recomposición frente al saldo nulo de 2013”, finalizó.