“Tenemos que congraciarnos con nuestro pasado para poder empezar a valorar nuestro presente”. La reiterada frase del psicólogo positivista y escritor norteamericano Martín E. P. Seligman, es una exacta analogía del presente de Bella Vista, la ciudad cabecera del departamento Leales, ubicada 25 km al sudeste de San Miguel de Tucumán, por la ruta nacional 157 (ex ruta provincial 301).

La fundación homónima a la ciudad, que se encuentra en el lugar que antiguamente fue conocido como “Los Tres Bajos”, solicitó a la comisión de provincial de Patrimonio Cultural que el chalet del ingenio Bella Vista y la casa perteneciente a la familia del ex gobernador Fernando Riera sean declarados parte del patrimonio cultural de Tucumán.

Parte de la historia
“El chalet del ingenio, que fue construido en 1930 -por el prestigioso arquitecto salamantino, José Graña, por disposición y encargo del ingeniero Manuel García Fernández-, no es sólo una parte de la historia de Bella Vista del siglo XX sino también de toda la provincia. Se podría destinar el inmueble para que funcione un museo de la industria y de una familia que desempeñó una destacada actuación desde 1880 hasta pasada la mitad del siglo pasado”, dijo a LA GACETA el doctor Manuel R. Valeros, titular de la Fundación Bella Vista.

En cambio, la casa Riera, destacó el psicoanalista Antonio Salazar -secretario de la fundación- “si bien es cierto pertenece a la familia Riera -fue adquirida por don Juan Riera, padre del único gobernador de Tucumán que fue electo tres veces en períodos alternados- forma parte de la historia de Bella Vista y es propósito de la entidad que integro que se convierta en un museo histórico y cultural de la ciudad de origen”.

Más de ocho décadas
En la amplia y cómoda morada contigua a la fábrica azucarera residió la familia García Fernández, desde 1930 hasta 1965. El 27 de noviembre de ese año los García Fernández transfirieron el 75% del paquete accionario de la Compañía Azucarera Bella Vista a la firma conformada por José Gestas y Elías Fiad. Así se cerraba un ciclo de 83 años de la empresa fundada en 1882 por Manuel García Fernández,

Actividades múltiples
Pero desde que el ingeniero García Fernández fue presidente de la compañía que administró la fábrica azucarera, después de la muerte de su padre Manuel, en octubre de 1923, según detalló el doctor Valeros “además de la fabricación de azúcar también emprendió otras actividades productivas como una destilería de alcohol, una fábrica de papel y cartón corrugado; otra, de vinagre, cuya marca era Aconquija; un molino arrocero, que funcionaba todo el año -con una productividad diaria de 15.000 kg.-; una plantación de algodón -500 hectáreas- y cría de gusanos de seda; un secadero de tabaco en Riarte-departamento Trancas-, una fábrica de cigarrillos -Manantial y Tres Patos; elaboraban 150.000 paquetes diarios- y de cigarros habanos con tabaco importado de Cuba. También en Riarte fabricaban quesos. Asimismo en todos esos emprendimientos trabajaron miles de obreros y empleados”.

Tres veces gobernador
En el inmueble de la familia Riera vivió el matrimonio de don Juan Riera -padre del tres veces gobernador- junto a su esposa, Angela Galtieri y sus diez hijos. En ese predio también funcionó el almacén de ramos generales de don Juan.

José Pedro Fernando Riera electo gobernador en 1950, 1962 y 1983 -aunque la segunda vez no pudo ejercer el mandato porque el Poder Ejecutivo Nacional anuló esos comicios-, militó en política desde muy joven. Nació el 6 de febrero de 1916 y falleció el 9 de enero de 1998. Por su casa pasaron, a partir de 1945, los protagonistas de la vida política e institucional de Tucumán.

El poeta y escritor español Felipe Benítez Reyes define con ingenio, exactitud y arte el valor del pasado y lo efímero de la vida, al afirmar que “hay algo de inexacto en los recuerdos:/ una línea difusa que es de sombra,/ de error favorecido./ Y si la vida/ en algo está cifrada,/ es en esos recuerdos/ precisamente desvaídos,/ quizás remodelados por el tiempo/ con un arte que implica ficción, pues verdadera/ no puede ser la vida recordada./ Y sin embargo/ a ese engaño debemos lo que al fin/ será la vida cierta, y a ese engaño/ debemos ya lo mismo que a la vida”.

POLÍTICOS Y CONDUCTORES
García Fernández y riera, dirigentes de raza
Además de su actividad empresaria, el ingeniero García Fernández, al igual que don Fernando Riera, también transitó el camino de la política: fue diputado (1922-1926) y senador provincial (1934) y dos veces senador nacional (1936-1938) -completó el período constitucional de José Nicolás Matienzo- y electo (1938-1943). Fue autor de iniciativas legislativas trascendentes como la creación de la Cámara Federal de Apelaciones Tucumán. En ese período, pero hasta 1942, ocupó la presidencia de la UCR concurrencista. Dos prestigiosos gobernadores, Miguel Campero y Miguel Critto, militaron en ese partido durante los mismos años. También integró el primer directorio de la Estación Experimental Agrícola y fue director fundador de la Dirección Provincial de Vialidad. En el chalet del ingenio se hospedaron importantes personalidades nacionales y provinciales. Entre ellas el ex presidente Marcelo T. de Alvear y el primer arzopispo de Tucumán y luego Cardenal Primado de Argentina, monseñor Juan Carlos Aramburu. El 6 de julio de 1942 se realizó en el chalet el baile que habitualmente hacía el Jockey Club en sus instalaciones para presentar en sociedad a María Elena Echayde, sobrina de García Fernández, y a la hija del gobernador Critto. Don Fernando Riera además fue juez de paz (1944), ministro de Gobierno de Carlos Domínguez (1948-1950) y diputado nacional (1965-1966). Sus hermano Hugo fue presidente del Consejo de Educación (1983-1987); su hermana Eva (Cuqui) Riera, diputada provincial (1989-1991) y su otra hermana, Dolores Riera, fue esposa del gobernador Amado Nicomedes Juri (1973-1976). Cursó hasta 4to año de abogacía y fue compañero de estudios nivel secundario de los gobernadores Celestino Gelsi (1958-1962) y Lázaro Barbieri (1963-1966), en el Colegio Nacional.