Atlético enfrentará hoy por la mañana, a las 11, a Villa San Carlos en su estadio, sabiendo que si todavía pretende considerarse un candidato a ascender, debe ganar y hacerlo convincentemente.
“Ahora o nunca”, es la leyenda de un pequeño afiche que el cuerpo técnico pegó en una de las paredes del vestuario del estadio Monumental. “A veces no hay una segunda oportunidad, no hay una próxima vez, no hay un tiempo muerto”, amplía el texto.
El pensamiento resume la necesidad del equipo de Héctor Rivoira que ayer debía partir a Buenos Aires a las 9 en el vuelo 1473 de Aerolíneas Argentinas. Pero al llegar al aeropuerto, la aerolínea comunicó que el vuelo estaba cancelado por la neblina.
La dirigencia sabía que por el poco tiempo que faltaba para el partido, debía moverse rápido y no fallar. El colectivo era una posibilidad pero decidieron aguardar para ver si podía ubicar a una parte del equipo en otro vuelo. Así fue como 11 jugadores y Sergio Ramos, ayudante de campo, partieron primero, a las 11.30. El resto, lo hizo en un vuelo de la siesta, sacando así las papas del fuego.
Para la CD, fue ahora, ¿y para el equipo?