Los últimos 34 meses de su vida, Federico Cash tuvo una sola razón para levantarse cada día: encontrar a su hija. Desde la última vez que tuvo comunicación con María Cash, el 8 de junio de 2011, su papá no hizo otra cosa que buscarla. Se negaba a esperar a que la Policía o Gendarmería hicieran algo. Él mismo decidió seguir cada pista y esa investigación personal lo llevó a recorrer el país. Precisamente esa tarea de detective estaba encarando el lunes a la tarde, en La Pampa, cuando murió en un accidente de tránsito a los 70 años.

Cash conducía su Renault Clío por la ruta nacional 152, a la altura de la localidad de Puelches, cuando chocó de frente contra un Peugeot 207. Fuentes policiales detallaron que, debido a la violencia del impacto, el hombre quedó atrapado en el vehículo y falleció en el lugar. Luego su cuerpo fue trasladado a la morgue del hospital de General Acha, donde lo identificó su familia.

Víctor Varone, el abogado que representa a los Cash, habló en nombre de la familia. “El trabajo habitual de Federico, desde hace 34 meses a la fecha, era la búsqueda de su hija, por quien dejó su vida”, afirmó. “Él hizo mucho por encontrar a María -continuó el letrado- y por mucha gente desaparecida, en medio del calvario que le tocó vivir. Porque él nunca dejó de buscar a su hija”, insistió.

En medio de su búsqueda, Cash “había recibido amenazas telefónicas, un tema bastante desagradable”, contó el abogado, quien también expresó que el hombre prestaba atención a todas las llamadas pese a que “muchas veces tenían pistas falsas”. “Sé que la familia quiere despedirlo en paz y que después van a volver a tomar la posta que dejó Federico. Nunca dejaron de buscar a María”, manifestó Varone.

Federico Cash viajó varias veces a Salta para conseguir datos y contactarse con el Juzgado Federal II que lleva la causa. El 21 de marzo volvió a esa ciudad para interiorizarse sobre el avance de la causa y participó de la marcha de los viernes que realiza la Comisión de Familiares contra la Impunidad, en la plaza 9 de Julio, donde se mostró crítico con el sistema judicial. “Llegué a la conclusión de que no hay una entidad que centralice, coordine la búsqueda y actué. No hay tecnología para hacerlo. No están equipados”, sostuvo durante la movilización.

En esa oportunidad, Cash se encontró en Salta con Jean Michel Bouvier, padre de Cassandre Bouvier, una de las turistas francesas asesinadas en la Quebrada de San Lorenzo el mismo año que desapareció María. Ambos se unieron en la movilización cuatro días antes del inicio del juicio.

“Abandono”
En Tucumán, quien alguna vez se sintió identificado con Federico Cash fue Alberto Lebbos. “Me puso muy triste saber que este hombre murió solo en la ruta buscando a su hija. Eso es a lo que nos expone el abandono al que nos someten los gobernantes. Cuando vi la noticia me acordé de la desesperación que se siente cuando no se puede encontrar a un hijo. Lo mismo me pasó a mí en esos días en los que buscábamos a Paulina”, recordó en alusión a las casi dos semanas que estuvo desaparecida su hija antes de que la hallaran muerta a la vera de la ruta 9, camino a la localidad de Tapia. Y agregó: “estoy seguro de que este hombre era el único que estaba buscando a su hija y que las autoridades no estaban haciendo nada”.

Además de conmovido, Lebbos también se mostró crítico. “Los gobernantes son quienes tienen el poder de hacer, pero no hacen nada por encontrar a las personas que están perdidas”, sentenció Lebbos.

El gobierno nacional ofrece una recompensa de $ 400.000 para quien aporte datos sobre María Cash. También recibe todo tipo de información sobre el caso en la línea gratuita 0800-888-8804.