Un golpe en la cabeza lo alejó de las canchas justo cuando la cuestión futbolera más atención demandaba. Lo primordial para Gonzalo Cáceres era recuperar la concentración y dejar atrás los dolores. Debía hacer reposo y dejar la misión de clasificar en manos exclusivas de sus compañeros. Él no podía aportar más que confianza a la causa. Por eso costó. Pero el tiempo pasó y San Martín de alguna manera le regaló el Nonagonal que ahora tiene en la mira para volver a vivir y resurgir dentro del campo.
“Estoy bastante mejor, vamos evolucionando. Los médicos están haciendo un buen trabajo, y de kinesiología también, lo que es importante porque eso me permite entrenar tranquilo”, cuenta el santiagueño a la salida de una práctica que pudo completar sin dolores ni sustos. El jugador se fue acomodando otra vez dentro del equipo y Arnaldo Sialle lo probó de entrada en la defensa, cuando el plantel hizo fútbol. Aunque Cáceres, como el DT, no quiere adelantarse: hoy habrá una nueva práctica de fútbol y se confirmará el 11.
“Se que debo estar tranquilo. Pero estoy esperando la posibilidad. Además, todos mis compañeros están expectantes con el partido que se viene y todos quieren jugar. Así que espero y cuando me toque, intentaré demostrar”, se sincera “Gonza”. Es la importancia de la etapa lo que lo motiva; volver para jugar la primera fecha de una fase que lo puede llevar directo al ascenso anima su energía.
La CAI es el enemigo que está en su cabeza. “Vamos a jugar en nuestra casa y tenemos que empezar a hacernos fuerte. Hay que entrar con el pie derecho”, pide el defensor, consciente de que en La Ciudadela costó hacerse valer, pero con ánimos renovados para que San Martín inaugure una etapa: la de anfitrión atrevido, y serio candidato.