No fue fácil armar la Sala II de la Cámara Penal que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT) ordenó integrar para resolver sobre la graduación de la penas, la modalidad de ejecución de estas y la existencia o no de responsabilidad civil de los condenados en el caso “Verón”. Después de idas y vueltas con recusaciones, excusaciones y enfermedades imprevistas, ese estrado quedó compuesto por los camaristas Emilio Páez de la Torre, Dante Ibáñez y Juana Juárez (esta última fue sorteada en reemplazo de Stella Maris Arce, que, a su vez, sustituía a María Elisa Molina). A continuación, la Sala II dispuso celebrar durante los días 7 y 8 de abril la audiencia de visu prevista en el artículo 41 del Código Penal.

En este acto oral y público comparecerán -acompañados por sus defensores- los 10 condenados en el expediente “Verón”: Juan Humberto Derobertis, María Azucena Márquez, Mariana Natalia Bustos, Carlos Alberto Luna, Cynthia Paola Gaitán, Domingo Pascual Andrada, José Fernando Gómez, Gonzalo José Gómez, Daniela Natalia Milhein y Andrés Alejandro González. Luego de oír a los acusados, Páez de la Torre, Ibáñez y Juárez se expedirán sobre la pena concreta que estos han de purgar por los supuestos secuestro y prostitución de María de los Ángeles “Marita” Verón, la joven desaparecida el 3 de abril de 2002 cuyo destino sigue siendo un misterio.

Esa nueva resolución completará la sentencia parcialmente condenatoria que la CSJT emitió el 17 de diciembre pasado con los votos de los vocales Antonio Gandur (preopinante), Antonio Estofán y Claudia Sbdar. Dicho fallo revocó 10 de las 13 explosivas absoluciones dictadas en diciembre de 2012 por los -entonces- tres magistrados titulares de la Sala II de la Cámara Penal: Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano (en virtud de ese fallo, Herrera Molina y Piedrabuena renunciaron para jubilarse). La Corte, en cambio, confirmó la inocencia de los hermanos María Jesús y Víctor Rivero, y declaró la extinción de la acción penal respecto de Lidia Irma “Liliana” Medina, imputada que falleció el 25 de febrero de 2013.

El trecho es largo

El pronunciamiento de Páez de la Torre, Ibáñez y Juárez en principio pondrá fin a la libertad que aún disfrutan los condenados (sólo restringida por la obligación periódica de reportarse al tribunal). Pese a que los defensores recurrieron las condenas (ver recuadro), el alto tribunal expresamente dijo que la resolución relativa a la graduación y modalidad de cumplimiento de las penas habilita a las partes a interponer un nuevo recurso de casación. Ese eventual planteo deberá ser resuelto por una Corte compuesta por integrantes distintos que los que dictaron las condenas (como sólo hay cinco vocales en la CSJT, con seguridad habrá que constituir este estrado con camaristas).

Recién entonces quedaría despejado el camino para acudir, vía recurso extraordinario o queja por extraordinario denegado, a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Este itinerario procesal permite concluir que las condenas del caso “Verón” aún tienen un trecho largo por delante. Así como permanece abierta la posibilidad de discutir y revertir la responsabilidad penal de 10 de los 13 imputados, está clausurado el debate respecto de la inocencia de los Rivero, ex imputados vinculados al clan de Rubén “La Chancha” Ale. Sucede que la absolución quedó firme el 10 de febrero puesto que ni la querellante Susana Trimarco, mamá de “Marita”, ni el Ministerio Público recurrieron el fallo de la Corte Suprema.