“La danza tiene que abrirse”, afirma Patricia Sabbag, convencida de que vivimos un tiempo histórico en el que proliferan bailarines y compañías. Es el momento de apuntalar ese crecimiento y por eso apuesta a la capacitación. De allí la importancia que le adjudica a su paso por Ola Danza 2014, el encuentro federal realizado en Mar del Plata con la participación de maestros de todo el país.

Sabbag dictó clases a nutridos grupos de hasta 30 bailarinas y participó en foros en los que se analizó la actualidad de la danza en distintas provincias y ciudades. Tras absorber todas esas experiencias comprobó que el alto nivel de desarrollo alcanzado por Tucumán no es una sensación, sino una certeza.

“Estamos muy bien -celebra la directora del Ballet Contemporáneo de la Provincia-. Creo que es fruto del trabajo de hormiguita que venimos haciendo desde hace 10 años. Los bailarines tucumanos son reconocidos por su técnica, su entrenamiento y el trabajo de escenario. Claro que integran un cuerpo estable y viven de esto. Se comportan como lo que son: profesionales”.

El Ballet cuenta hoy con 20 miembros (11 mujeres y nueve varones). Sabbag lo contrapone con el caso de Mar del Plata, donde es muy difícil encontrar hombres que se dediquen a bailar. “Para mí fue interesante trabajar con gente de otros lugares. Lo hicieron bien, pudieron seguir las clases y se entusiasmaron con las técnicas de trabajo”, apuntó.

Fue la segunda intervención de Sabbag en el Ola Danza; la anterior databa de 2005. “Las actividades se desarrollan en distintos espacios, la gente va y viene, al igual que las pasadas de los bailarines -detalló-. El cierre fue con una presentación final, a la que se invitó al público. Los espectadores apreciaron cómo se preparan y se mueven los bailarines”.

¿Y cuáles fueron las conclusiones de los foros? Sabbag insiste con el concepto de federalismo. “Desde siempre los bailarines miran a Buenos Aires -explica-. Queremos que empiecen a fijarse en otros ámbitos, que la danza circule. Sería excelente que el Ola Danza se replique en varias provincias”.

Con esa idea, Sabbag se propone organizar una serie de seminarios este año, y sin circunscribirlos al Ballet Contemporáneo. “Que sean abiertos al público, para que todos tengan la oportunidad de aprender técnicas y de conocer a los maestros”, anticipó.

Que la danza contemporánea es un fenómeno en permanente crecimiento, invadiendo espacios públicos y privados, es motivo de orgullo para Sabbag. “Los miembros del Ballet son los que están dictando clases -indicó-. Eso es fruto del trabajo que empezamos en 2004 en el Ente de Cultura. Me gustaría que los grupos independientes contaran con un poco más de difusión, noto que están haciendo cosas muy buenas, por ejemplo utilizando telas y acrobacias”.

Sabbag sostiene que la danza es libertad pura. “No tiene frente”, sentencia. Cuanta más dinámica e innovaciones incorpore, mucho mejor. “El baile está relacionado con todo: la vida cotidiana, todo lo que nos pasa”, añade. Esos conceptos imprime en las puestas que el Ballet viene afrontando, a lo que se agrega la posibilidad de interactuar con los bailarines clásicos, con la Orquesta Estable, con el Coro... “No cualquiera tiene esas posibilidades”, resume Sabbag.

Mientras se espera la visita del maestro Oscar Araiz, quien trabajará con el Ballet como lo hizo Maximiliano Guerra en 2013, Sabbag prepara la fiesta del Día Internacional de la Danza. Será el 3 de mayo, en la plaza Independencia y con una invitación abierta a todos los grupos de la provincia. Ese es el espíritu.