Apreciada y admirada en ambos lados del charco, Ana Prada se ganó un espacio importante en la música rioplatense. Historia no le falta: fue parte del grupo del Negro Rada y de La Tabaré, y participó del cuarteto vocal La Otra. Además, prima de Daniel y Jorge Drexler, lleva el arte en los genes.

No es la primera vez que Prada se presenta en la capital; ya es conocida por su dulce voz y por esas emocionantes composiciones que atraparon a los tucumanos. Armas nobles a las que apelará nuevamente esta noche.

“La canción es una herramienta, en primera instancia, de catarsis personal, para sacarse un dolor o para compartir una alegría”, le cuenta a LA GACETA mientras prepara sus cosas antes de viajar. De paso, anticipa que presentará en El árbol de Galeano los temas de su último disco, “Soy Otra”.

“Cuando la música se difunde y es aprehendida por los pueblos sirve para expresar sus sentimientos. La música popular manifiesta por excelencia estos sentidos”, destaca Prada, sin ocultar que sus letras suelen hablar del amor. “Del amor en su más amplia faceta -apunta-; que comprende también el desamor, el amor a la tierra y a los lugares, por ejemplo”.

“Lo mío no es un folclore puro, está influenciado por las creaciones latinoamericanas, ritmos de Ecuador, de México, de Chile y, por supuesto, de Argentina. Porque en rigor, las canciones y las artes no tienen fronteras, esas son convenciones -sostiene Prada-. A lo sumo podemos hablar de regiones, y es desde ahí donde llegan las influencias, que son como huellas, estilos con los que uno trabaja”.

Prada recuerda que en su casa la música siempre estuvo muy presente, aunque quizás no desde un lugar profesional, el de una carrera que pemite vivir, sino más bien asociada con la emoción, con las diversiones e incluso con los dolores. “El mandato siempre fue que había que estudiar una carrera universitaria porque era lo único que nos podían dejar de herencia; pero en definitiva el mandato familiar era ‘sean felices como sea pero sin hacerle daño a nadie’”, puntualiza.

No solo autorreferencial
“Soy otra” cierra la trilogía luego de los discos “Soy sola” y “Soy pecadora”. “Estos tres discos me han ayudado a definirme en este cambio de hacer lo que estoy haciendo: componer, cantar y vivir de mi música. Quizás a los 40 años me imaginaba haciendo cosas diferentes. También me puse a pensar en lo que los demás proyectan en uno: un cantante se sube al escenario y genera expectativas en el otro que quizás no tienen nada que ver con lo que es uno realmente. Por eso lo de ‘Soy otra’. Apunta al sentido de ‘no soy lo que vos crees que soy’”, explica.

Durante la conversación, Prada deja en claro que no necesariamente son temas autorreferenciales. “En este disco me permití hablar de cosas que no tenían que ver conmigo -explica-. No fueron canciones que hice en base a una emoción concreta que estaba viviendo, sino en base a emociones que ya había vivido o historias que me han contado”.

ACTÚA HOY

• A las 22.30 en El árbol de Galeano (Rivadavia 435). .