En los primeros días de agosto de 1930, la Filarmónica de Tucumán brindó un concierto para homenajear a la Universidad Nacional de nuestra provincia en la Academia de Bellas Artes.

En horas de la noche, se reunieron los más notables alumnos y profesores de la Escuela de Música junto a reconocidos artistas tucumanos para hacer brillar sus instrumentos y emocionar al público local. 

La dirección del espectáculo estuvo a cargo del profesor Carlos Olivares, quien se desempeñó magistralmente llevando el ritmo de la orquesta y los coros.

Fuente: Archivo La Gaceta 1930.