Sabores dulces, precios amargos. Los remezones de la devaluación del peso sacudieron los exhibidores de las panaderías tucumanas, y en muchos locales, los valores de las tortas, masas finas y otros productos de similar elaboración muestran, desde la semana pasada, un incremento, en promedio, del 20%.

Así lo confirmó a LA GACETA el presidente del Centro de Industriales Panaderos de Tucumán, Mario Veliz, quien advirtió que “no está descartada para nada” la posibilidad de que en los próximos días también sufra un aumento el precio del pan, las tortillas y facturas, que son los productos de mayor consumo.

El empresario explicó que la medida obedece a “un incremento de un 25% en casi todas las marcas de harina, que es la principal materia prima” del sector, que, según informó, también sufrió aumentos en los valores de “los huevos y otros productos que se utilizan en la panificación”.

Agregó que el principal problema que hoy afronta el sector “es la falta materia prima, porque no hay abastecimiento de harina y los proveedores no están entregando, ante la falta de precios de referencia por parte de los molinos. Dicen que el trigo se cotiza en dólares, por lo que si sube el dólar sube el trigo y con ello el precio de la harina”, resumió.

Veliz aseguró que las panaderías decidieron no trasladar “por el momento” este aumento de costos al precio del pan y otros productos de consumo masivo, “para no ser un factor más de desaliento en un contexto en el que todo sube, como la carne y los alimentos en general”.

De todas maneras, advirtió que la situación “podría variar” en el corto plazo si es que no se modifican los valores de la materia prima, fruto de algún tipo de acuerdo entre el Gobierno y los molinos harineros, como sucedió en otras oportunidades. “Estamos en una situación difícil, de incertidumbre, porque no se está trabajando en un posible acuerdo de precios. Se habló con Comercio Interior para tratar de adoptar alguna medida que permita evitar que los aumentos de costos se trasladen al consumidor final, pero todavía no hay novedades”, precisó. El vocero de los panaderos tucumanos anticipó que este año el precio del pan podría dispararse considerablemente, debido a que habría un faltante de harina. “Según especialistas, este año será peor que 2013, porque faltará trigo, que mejoró en cuanto a calidad, pero se produjo en un volumen menor. El panorama es difícil, porque no se sabe cuál será el precio de la harina, que en noviembre del año pasado llegó a costar $ 450 (la bolsa de 50 kilos)”, graficó.

Según Veliz, el último aumento en el precio del pan en Tucumán se concretó en octubre de 2013, cuando alcanzó un valor de aproximadamente $ 18 a $ 20 por kilo, impulsado por la suba de la harina.