Estás a solo 120 km de Cafayate -si vacacionas en Tafí del Valle- y hay mucho para disfrutar. Y si te quedaste en la capital, los 240 km que hay que recorrer para llegar valen la pena: Cafayate y sus alrededores son un buen lugar para huir de la rutina y descansar en un entorno magnífico. Tiene muy buena infraestructura turística, un clima privilegiado y algunos de los vinos más ricos del país. Las posibilidades de pernoctar van desde hoteles 5 estrellas a hostales para aventureros, y un camping municipal cerca del río, que cuenta con proveduría, duchas y agua caliente.  

El camino en sí
Entre montañas salpicadas de colores, la ruta 40, serpenteante, recorre paisaje impactantes y pueblos que todavía respiran con el ambiente y la calma colonial. El cielo está casi siempre azul.

La ciudad Cafayate aún conserva muchas de las características de la arquitectura colonial, y al mismo tiempo supera los 10 mil habitantes. Frente a la plaza arbolada se destaca la catedral de cinco naves. Además de las bodegas hay una importante fábrica de queso de cabra

Más de 10 bodegas en los alrededores Las primeras vides llegaron de Canarias en el siglo XVII, y los de la zona son considerados los mejores vinos de altura del mundo. Por eso han proliferado importantes bodegas. Casi todas ellas ofrecen visitas guiadas y degustación, con reserva previa, y algunas, también alojamiento

Quebrada de las Conchas. Muy cerquita de la ciudad encontrarás esta reserva natural de gran belleza, con llamativas formaciones rocosas color rojo intenso, entre las que se destacan la Garganta del Diablo (foto) y el Anfiteatro. Por allí discurre el río Las Conchas.

Museo de la vid y el vino. Está emplazado en el predio de la antigua “Bodega Encantada”, y propone una muestra dinámica e interactiva sobre la historia y las características de los viñedos y los vinos de altura. Se puede visitar de martes a domingos de 9 a 20.