Las autoridades del Consulado Argentino en la ciudad chilena de Antofagasta, negaron el viernes que fueran a hacerse cargo de los gastos del traslado del cuerpo de Pablo Jonathan Zoraide, tal como había trascendido extraoficialmente durante la semana.

Zoraide tenía 26 años y era oriundo de Tucumán. Y, según informó su familia, se había instalado en 2011 en el país transandino para trabajar en una empresa constructora que lo había contratado como pintor. El 15 de diciembre pasado el joven murió luego de ser atropellado en Iquique, una de las ciudades más pujantes de la costa chilena. Desde esa fecha sus familiares piden que se traslade su cadáver a la provincia para enterrarlo. Pero -hasta ahora- sus esfuerzos fueron en vano. Y, después de la postura que tomó el Consulado, el resultado de las negociaciones es todavía más incierto.

El cónsul en Chile, Miguel Jorge Nougués, confirmó esta decisión en comunicación telefónica con LA GACETA. “Estuve en contacto con la madre y hermana del joven y también con un abogado de la fundación María de los Ángeles y se les informó que, en ningún caso, el Consulado puede sufragar los gastos del traslado del cuerpo”, aseveró. A pesar de esto, Nougués aseguró que sí colaboraron con los trámites legales.

En este marco, el diplomático confirmó que los restos de Zoraide fueron enterrados en un nicho del sector 3 del cementerio municipal de Iquique, en una zona conocida como “Los Nogales”. También aclaró que este acuerdo al que se arribó con el gobierno chileno tiene una vigencia de una año. En ese sentido, Nougués precisó que los familiares de la víctima repatriarían el cadáver en el transcurso de este año.

En cuanto a la investigación de la muerte, Nougués señaló que la familia dejó un representante legal que se ocupará de seguir el proceso judicial.

Ayuda institucional
Por otra parte José Zoraide, padre de la víctima, insistió sobre la idea de que las autoridades argentinas en Chile deben hacerse cargo de los costos del traslado de su hijo. “Nosotros no tenemos una moneda”, enfatizó.

A su vez también explicó que su hijo cumplió los 26 años el mismo día en el que murió. “Por lo que nos dijeron, Pablo volvía de la playa la madrugada en la que lo chocaron. Por lo poco que sabemos lo chocaron cuando cruzaba la calle. El conductor del auto huyó y lo dejó tirado, por eso pedimos que se investigue su muerte”, explicó.

A su vez Vanesa Zoraide, hermana de la víctima, dijo que en la semana se reunieron con las autoridades de la Fundación María de los Ángeles. “Susana (Trimarco) nos dijo que hablará con las autoridades de la Cancillería cuando ellos vuelvan de vacaciones”, aseveró.