Testimonio
UN TESTAMENTO DE LOS AÑOS 70
HÉCTOR RICARDO LEIS
(Katz - Buenos Aires)
La historia política reciente de la Argentina está cruzada por interpretaciones radicalmente opuestas respecto de los años 70 y su impacto en la vida contemporánea. Una copiosa bibliografía registra lecturas que pretenden explicar de manera suficiente y rotunda la responsabilidad de los actores enfrentados en ese traumático período. La teoría de los “dos demonios”, alumbrada durante el gobierno de Alfonsín, perdió predicamento, al ser desplazada por la política de derechos humanos impulsada por Néstor y Kirchner y Cristina Fernández. La visión de estos últimos presidentes y de organismos de derechos humanos afines reinó de modo indiscutible durante varios años, hasta que una nueva ola de investigaciones y testimonios puso de relieve las limitaciones de los enfoques de moda. En esta dirección, con perfiles propios, sobresalen los trabajos de Ceferino Reato y las reflexiones de Graciela Fernández Meijide.
El ex combatiente montonero Héctor Ricardo Leis en Un testimonio de los años 70 profundiza esa línea de pensamiento. Fernández Meijide y Beatriz Sarlo prologan y valoran el texto del argentino que se exilió en Brasil con la instalación de la dictadura militar. La primera califica de formidable al aporte de Leis a una historia que “no puede ni debe ser monopolizada por las víctimas ni por sus familiares ni por una memoria anclada en el pasado”. La madre del desaparecido Pablo Fernández Meijide, que cuestiona “la malversación de la memoria histórica” por el gobierno nacional, discrepa con Leis en un punto clave: “el terrorismo de Estado no es equiparable al terrorismo político”. Sarlo, en tanto, advierte que Leis objeta la categoría de terrorismo de Estado como crimen contra la humanidad . “Lo considera un crimen severo contra la comunidad nacional. Como el terrorismo de las organizaciones armadas”, puntualiza la ensayista. Leis, que fue encarcelado por los militares golpistas de 1966, narra su experiencia a partir de su inserción en Montoneros y no abre juicio respecto de la militancia en otras formaciones guerrilleras coetáneas. Describe la opción que por el terrorismo -como metodología de acción política- hizo esa agrupación junto con la guerrilla urbana y cuyo punto de partida sitúa en el asesinato de Pedro Eugenio Aramburu. “Los crímenes de Montoneros, de la T riple A y de la dictadura militar son moralmente graves porque contribuyeron a los picos de violencia que conmovieron al país”, sentencia Leis. Para él, los enfrentamientos de los 70 se insertan en la cadena de desencuentros que ensangrentaron a la Argentina en su existencia, visto desde una onda histórica de larga duración. Es particularmente atrayente el análisis del choque generacional, que revela aspectos pocos conocidos de ese segmento del devenir argentino. Su propuesta de perdón, sacrificio y reconciliación, inspirada en Hannah Arendt, cierra el texto de Leis. Una contribución que sugiere otro horizonte para mirar los 70. (c) LA GACETA
Carlos Abrehu