Investigación

¡VIVA LA SANGRE!

CEFERINO REATO

(Sudamericana - Buenos Aires) 

Este nuevo libro del autor, que se suma a los ya escritos sobre la muerte de José I. Rucci y el ataque de Montoneros al Regimiento 29 de Infantería de Monte de Formosa, confirma su rigor como historiador y su maestría como escritor.

En este caso toma como objeto de su investigación los acontecimientos que tuvieron lugar en Córdoba desde el estallido del llamado “Cordobazo” hasta la plenitud de la represión militar durante el gobierno de facto, pasando por la conflictiva lucha interna dentro del peronismo que tuvo lugar en el gobierno peronista que se inicia con Héctor J. Cámpora y finaliza con el golpe que derroca a Isabel Martínez de Perón.

Históricamente, esta provincia a veces ha sido el polo opositor a Buenos Aires -como sucedió en la Revolución de Mayo-; otras veces fue anticipo de lo que después sucedería en el ámbito nacional -tal fue el caso del “Cordobazo” como anticipo o inicio de la década más violenta de la Argentina del siglo XX-; a veces tuvo una postura ideológicamente conservadora, como en la reacción contra el liberalismo laicista en el siglo XIX, y otras veces fue progresista, como el caso de la Reforma Universitaria, de la cual fue cuna; y también fue epicentro o inicio de grandes cambios políticos, como sucedió con la Revolución que derrocó a Perón en 1955.

Sobre este marco, Reato ha logrado testimonios de primera mano sobre los acontecimientos que relata. Su libro pone en evidencia cómo lo sucedido hace 40 años para algunos es historia, como es el caso de los integrantes de las guerrillas, y para otros es presente, como sucede con el personal militar y policial que participó en el conflicto con ellas.

Los testimonios de los primeros son abiertos y elocuentes; los aportados por los últimos, en la mayoría de los casos, son anónimos. Al comentar el testimonio del un colaborador del Brigadier Raúl Lacabanne, el interventor en la provincia que tras el llamado “Navarrazo” que destituye al Gobernador Ricardo Obregón Cano extiende la represión sobre las organizaciones guerrilleras, entiende el porqué de la reticencia: el temor a los juicios por las violaciones a los derechos humanos.

Como en sus libros anteriores, en éste Reato permite entender la complejidad de los conflictos sobre los protagonistas y cómo las circunstancias han influido en las conductas.

Tal es el caso del Teniente Coronel Antonio Navarro, que llega en 1973 a la Jefatura de la Policía provincial con el apoyo de Montoneros y al año siguiente encabeza el golpe de estado provincial en contra del gobernador que lo había designado y que contaba con el apoyo de Montoneros.

Reato revela las claves de este giro: Navarro había sido colaborador del General Jorge Raúl Carcagno como Comandante de la Brigada de Infantería Aerotransportada IV, pero cuatro años después es el Comandante General del Ejército designado por Cámpora, desplegando una alianza política entre su fuerza y la Juventud Peronista.

Desde una perspectiva diferente, el abogado cordobés Lucio Garzón Maceda, abogado de los sindicatos combativos cordobeses cuyo socio Gustavo Roca lo era de las organizaciones guerrilleras propiamente dichas, aporta un testimonio interesante con múltiples anécdotas, como el fracasado intento de tregua entre el gobierno y Montoneros (o por lo menos un sector de esta organización) durante la prisión en Córdoba del líder guerrillero Mario Osatinsky.

Todavía a comienzos de 1974, ni Navarro había asumido las posiciones tan radicalizadas que termina asumiendo en el “Navarrazo”, ni Obregón Cano había asumido el rol que en el exilio tendrá encabezado el Partido Montonero, brazo político de la organización guerrillera del mismo nombre.

Uno de los pasajes del libro que ha despertado mayor polémica se encuentra en el prólogo del autor, en el cual señala la cantidad de desaparecidos como ejemplo de las distorsiones de la historia que provoca la polémica sobre los años setenta. Destaca cómo las Organizaciones de Derechos Humanos y el relato asumido por el gobierno nacional siguen hablando acerca de 30.000 desaparecidos, cuando la simple lectura de la lista de los muertos por la represión en el Nunca Más y sus sucesivas reediciones muestra que los desaparecidos sólo fueron algo más de 6.000, descontados los muertos en las acciones con las fuerzas militares y de seguridad.

Reato hace historia. En cambio, quienes lo critican ven el pasado como instrumento de la lucha política del presente y asumen la idea de que “quien impone su interpretación de la historia domina el futuro”.

En conclusión, Reato ha realizado un nuevo y valioso aporte para la comprensión y conocimiento de la que ha sido la década más violenta de la historia argentina, con un relato ameno y a veces vertiginoso, donde las voces de los protagonistas aportan el presente de la crónica periodística.

(C) LA GACETA

Rosendo Fraga