"La gente está cada día más loca". Evidentemente en este país todos somos psicólogos. De otra forma no se entiende que cada dos por tres escuchemos esta sentencia de labios de cualquiera. "La gente está cada día más loca". La frase sale disparada en medio de cualquier conversación. Y, para peor, en estas épocas le ponemos un justificativo a todas luces traídos de los pelos: "Es que ya se termina el año".

Vamos con otra frase, que denota el momento en el que estamos viviendo: "Si no te veo, felicidades". Sí. Ya se fue el año. Si usted, que seguramente está "loco", aún no se dio cuenta, hoy es el último día del mes y mañana comienza diciembre. Más frases: "el año se pasó volando".

Espere algunas horas, tal vez desde el lunes, y añadiremos una frase más a este rosario: "el centro es un infierno". Tan de perogrullo, pero tan cierta. De ella se desprende otra informática: "tengo las baterías agotadas", y no nos referimos justamente al celular.

Diciembre, además, es el mes justo para otra frase clave: "Me quiero ir de vacaciones". Todos estamos esperando lo mismo, aunque no todos tendremos la misma suerte de gozarlas.

En el orden familiar, la pregunta que ya sobrevuela por la cabeza de casi todos: "¿qué vamos a comer el 24? ¿Y el 31?".

Otra más: "no, mañana no puedo, tengo una fiesta". Claro, todas las reuniones para despedir el año se acumulan en diciembre y las dietas, obligatoriamente, deben suspenderse.

Y así se pasará este diciembre, entre frases hechas, y el 31 cerraremos con la infaltable: "hasta el año que viene". Salud.