Entre 1928 y 1945 René Goscinny vivió en Buenos Aires. En el país pasó su infancia, aquí se recibió de bachiller en el Liceo Francés y aquí ingreso al mundo laboral haciendo palotes en una agencia de publicidad. ¿Habrá rondado por la cabeza de aquel joven la historia que lo haría famoso? Goscinny partió rumbo a Estados Unidos cuando terminó la Segunda Guerra Mundial. Otros idiomas, otras geografías, otro modo de ver el mundo fueron conformándose en el disco rígido de su imaginación. No muchos están al tanto de esa estrecha relación de uno de los padres de Astérix con la Argentina.

Goscinny murió en 1977. Era muy joven: tenía 51 años. Dejó un riquísimo legado, en el que se incluye el guión de 24 libros de "Astérix, el galo", joyas talladas en complicidad con el dibujante Albert Uderzo.

Las primeras aventuras de Astérix se publicaron en "Pilote". Goscinny fue uno de los fundadores de la revista. El 29 de octubre de 1959 salió el número uno y allí estaban las figuras claves de la historieta. La capacidad de trabajo de Goscinny era extraordinaria. Una usina creadora de personajes exitosos. Por ejemplo, escribía al mismo tiempo guiones para Astérix y para otra estrella del cómic: Lucky Luke (en este caso junto al dibujante Morris).

Astérix, Lucky Luke y Tintin (del belga Hergé) integran el trío de oro de la historieta europea tradicional. Lo llamativo es que Goscinny también estuvo involucrado en el "universo Tintín": trabajó en la revista de ese nombre y en la confección del guión de dos películas ("Tintin y el misterio del vellocino de oro", 1962; y "Tintin y las naranjas azules", 1964).

Tras la muerte de Goscinny no se detuvo el impulso de Astérix, a esa altura un fenómeno internacional traducido a todos los idiomas imaginables (incluyendo latín y griego antiguo). Uderzo se hizo cargo de las historias y de los dibujos, y editó otros 10 libros.

Con lo que llegamos a 2013. Desde hace años los fans venían preguntándose: ¿hay futuro para Astérix? Uderzo tiene 86 años y lo suyo pasa por el disfrute de una carrera sensacional. Pero, ¿los personajes son de Goscinny y Uderzo o ya forman parte del patrimonio cultural de todos? El propio Uderzo brindó la respuesta: habrá Astérix para rato, y para reafirmarlo bendijo y respaldó una de las obras más esperadas de los últimos tiempos.

Se trata de "Astérix y los pictos", libro que marca el debut del guionista Jean-Yves Ferri y del dibujante Didier Conrad. Eso sí: en la tapa aparecen bien grandes, como en los viejos tiempos, los nombres de Goscinny y Uderzo. Pequeña, debajo de los títulos, se encuentra la referencia a los nuevos autores.

"Aunque este nuevo álbum no sea ni de René Goscinny ni mío, trabajé con complicidad y placer con estos dos autores -destacó Uderzo-. Astérix debe seguir viviendo y sólo podrá hacerlo si la gran familia que lo representa continúa respetando sus valores". Cuentan que al principio Uderzo no estaba muy seguro, pero que Anne -hija de Goscinny- lo convenció y por eso le dio luz verde al proyecto.

Ferri y Conrad respetaron a rajatabla el espíritu del cómic y la galería de personajes. No les hubieran perdonado que en esta primera experiencia se atrevieran a implementar cambios de fondo. Será el reencuentro con Obélix y sus menhires, con el inseparable Idéfix, con el druida Panoramix, con el jefe Abraracúrcix y con el insufrible bardo Asurancetúrix.

"Para escribir un álbum de Astérix basta con partir de la escena del banquete, imaginar la viñeta anterior y continuar con las 44 planchas para llegar con naturalidad al comienzo. Nada es más fácil", apuntó Ferri. "Astérix es un mito. Dibujarlo es para mí una aventura extraordinaria, un sueño de niño hecho realidad", añadió Conrad.

El encuentro es en esta ocasión con los pictos, pueblo característico de la vieja Escocia. Un viejo épico, como todos los de Astérix, sazonado por las habituales referencias a la cultura del lugar (la antigua y la actual) y por -tal vez- la aparición de algún personaje fácilmente reconocible. A fin de cuentas, Goscinny y Uderzo nos deleitaban con las súbitas presentaciones de estrellas de los más diversos ámbitos camuflados entre las aventuras de Astérix.

En más de medio siglo de prolífica e intensa vida, Astérix lleva vendidos 350 millones de ejemplares de sus álbumes. "Astérix y los pictos" se edita inicialmente en 15 países, con una tirada de cinco millones de ejemplares. En Argentina, tierra inundada por fans de los galos invencibles, se lo espera con ansiedad.