Vecinos de distintos sectores de la capital tucumana, de Yerba Buena y de Tafí Viejo se reunieron ayer con el titular de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Alfredo Calvo, para transmitirle sus preocupaciones y plantearle sus dudas respecto del déficit hídrico que atraviesan algunos barrios debido a la sequía y a la falta de lluvias. En una reunión distendida y sin cuestionamientos, el funcionario aseguró que están trabajando para que el sistema soporte las altas temperaturas que se aproximan, describió el plan de contingencia de sequía que tienen previsto e instó a las asociaciones de usuarios a concientizar a los ciudadanos acerca del uso racional del agua.
Fueron varias las consultas que los vecinos realizaron durante el encuentro, que tuvo lugar en el primer piso de la SAT: ¿qué se hará con los lavaderos clandestinos de la zona del ex aeropuerto, que desperdician el agua? ¿Cómo se regularizará el servicio en los asentamientos, cuyas precarias instalaciones perjudican a los sectores vecinos? A todas Calvo prometió solución y garantizó que se seguirán debatiendo en próximas reuniones.
Cuando uno de los presentes le preguntó si, a partir de la aplicación del plan de contingencia, los tucumanos podremos pasar un verano tranquilo, el titular de la SAT respondió: "nunca se sabe, en verdad. Pero nosotros trabajamos para que el sistema soporte temperaturas de 45° y las situaciones que se generen a partir de eso. Ocurre también que, en esa época, la gente no sólo consume más agua sino que hace un uso desproporcionado de ella: llena las piletas, lava las veredas, riega las calles, entre otros. Hay que generar la conciencia de que es un recurso escaso y que cuesta mucho producirla".
Las medidas
El plan de contingencia parte de un estudio que evaluó la disminución de precipitaciones entre 1999 y 2012, y que concluye que, entre quinquenios, la caída de lluvias disminuyó un 40% y la infiltración de estas -es decir, el nivel de agua en las napas- bajó un 58%. Para contrarrestar eso, la iniciativa prevé medidas a corto, mediano y largo plazo.
Entre las más inmediatas se encuentran arreglar las fugas en los acueductos que surten a la capital; repotenciar los pozos profundos para incrementar caudales de producción; hacer nuevos pozos en la capital, Yerba Buena y Tafí Viejo; desincrustar el hierro fundido de las cañerías, un trabajo muy delicado que se hace cada 100 metros; verificar y recambiar algunos tableros eléctricos para prevenir desperfectos en las bombas; y limpiar las tomas superficiales para mejorar el servicio en Yerba Buena. En total, se calcula que con estas obras el incremento del caudal será de 2.150.000 litros por hora. Marina Mittelman, vocera de la institución, aclaró que muchas de estas medidas ya están en ejecución.
Entre las obras a mediano y largo plazo se encuentra la colocación de medidores, la construcción de nuevos acueductos y de reservas de almacenamiento, y la ampliación de un módulo en El Cadillal.