BUENOS AIRES.- Tras la lesión que marginará por largo rato de Cristian Erbes, Carlos Bianchi pidió ayuda divina para zafar de la enfermería que afecta a Boca, sobre todo en la línea defensiva. ¿Quién fue su solución? Jesús (Méndez), el volante que se retrasará para ocupar el lateral derecho que dejó libre "Pichi".

Con Quilmes, el duelo previo al Superclásico, el "Virrey" intentará sacarle brillo al equipo para llegar 10 puntos a River. Y no sólo confía en Méndez, sino también en Fernando Gago y Juan Román Riquelme, los que por primera vez juntos deberán encargarse de la magia. (Especial)