SANTIAGO DEL ESTERO.- “Ella estaba en la habitación, yo agarré un cuchillo que estaba en la mesada y comencé a tirarle puntazos. Ella se defendió levantando los brazos. En un momento, el cuchillo le quedó en el cuello y se desplomó hacia atrás”. Con este estremecedor relato y con una frialdad que causó indignación en la sala, José Luis Ramos declaró en el juicio en el que está acusado de matar a Eliana Ávila.
Ramos le confesó a la psicóloga forense que no se arrepiente del crimen y que volvería a matarla, ante la misma situación. La mujer fue asesinada de 19 puñaladas en la casa de Ramos, una noche en el mes de marzo del 2012, en su casa del barrio 50 Viviendas. Ahora, con el cambio de calificación de la causa, a la que se agregó alevosía y ensañamiento, doblemente calificado, Ramos puede enfrentar la pena de reclusión perpetua.
Contó que la noche del asesinato salieron a un festival de folclore en la ciudad de La Banda y que al regresar a Frías, Eliana le dijo que estaba embarazada, pero que no quería tener un hijo con él.
Durante la reconstrucción del crimen, el imputado fue mostrando sus movimientos junto a una familiar de Eliana, que actuó como la víctima. Pasaron por diferentes espacios de la vivienda hasta llegar hacia la habitación.
El agresor dijo que las puñaladas las hizo estando la víctima parada, y que luego cayó al suelo, boca arriba, y que después no se acuerda más. Según los peritos, el cuerpo de Eliana estaba boca abajo, con signos de haber sido corrido, y que la cuchillada mortal la recibió estando inmovilizada y sin ningún tipo de defensa.