En varios de mis libros los personajes están muy solos; probablemente porque la literatura habla siempre de cosas que faltan, y nada se echa tanto de menos como la compañía. Pero en El juego del laberinto el héroe está acompañado por su amiga Anunciación, y eso me gusta.

De niño buscaba la soledad para leer, pero fuera de eso no era nada solitario. Tengo la idea de haber sido un niño conversador y un adolescente extremadamente reservado, como si hubiera perdido las palabras por el camino.

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Pablo de Santis - Escritor. Premio Nacional de Cultura 2012 en la categoría "Literatura infantil".