Infantil
fuego de dragón
CANELA (GIGLIOLA ZECCHIN)
(La Brujita de papel - Buenos Aires)

No siempre tenemos la oportunidad de examinar un libro que pertenezca al mundo de la literatura infantil, y como considero que nuestra función como críticos es fundamentalmente la de orientar al destinatario, pedí la ayuda de mi nieta Judith (9 años) a fin de conocer directamente el impacto de la publicación

Si bien ambas coincidimos en que las imágenes no son muy atractivas para los niños pequeños por el uso de una paleta en tonos tierras, rostros de niños y adultos muy serios o en actitudes pasivas y contemplativas que incluso pueden ser atemorizantes, el argumento nos resultó interesante y original

En efecto, con un comienzo típico de los cuentos de hadas (Había una vez…) la narradora pasa a ubicar a los personajes con su familia: el dragón, la dragona y el pequeño dragoncito, quien debe aprender a lanzar el fuego eficazmente, todo dentro del contexto propio de las leyendas medievales con caballero andante incluido que llora por su dama

El aspecto más interesante del texto es ver cómo se genera la fractura de los planos de realidad y ficción, ya que todos los personajes viven en un libro que lee una maestra a sus alumnos y que empieza igual que el relato. Pero por la magia de la escritura, al final todos los personajes se introducen en otro texto, dando pie a un recurso propio de la literatura fantástica que en nuestro país tuvo cultores de excelencia. En síntesis: Coincidimos con Judith en que se trata de una historia propicia para ser leída en conjunto por niños y adultos (a decir verdad, ambas disfrutamos su lectura) porque con sencillez, el volumen desarrolla un argumento sorprendente. Así se induce a que en conjunto se encaren análisis posteriores en los que se pueden hacer diferentes tipos de reflexiones, como por ejemplo, analizar cuál es el estado, el lugar "real" y el destino final de los personajes literarios

© LA GACETA

Elisa Cohen Chervonagura