Por esas cosas de las distribuidoras, "Star Trek: en la oscuridad" se estrena en Argentina tres meses después que en Estados Unidos. Eso implica que la piratería hizo de las suyas y que la película circule por Internet (y por las peatonales tucumanas) desde hace rato. De todos modos, lo que vale la pena es ver una producción de esta envergadura donde se debe: en el cine.

El equipo es el mismo que resucitó en 2009 la franquicia de Star Trek contando la historia a partir de la juventud de los tripulantes del Enterprise. Dirigió J.J. Abrams -hoy involucrado a pleno en la séptima parte de Star Wars- y en el equipo de guionistas aparecen sus compadres Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof.

El cast se mantiene intacto, sobre todo porque a los fans les encantó la elección de los actores y el estilo con el que encararon personajes que están cerca de cumplir 50 años. Bienvenidos nuevamente Chris Pine (Kirk), Zachary Quinto (Spock), Zoe Saldana (Uhura), Karl Urban (el Dr. McCoy), Anton Yelchin (Chekov), Simon Pegg (Scotty) y John Cho (el señor Sulu). A ellos se suma esta vez un villano que se las trae: nada menos que Benedict Cumberbatch, el Sherlock Holmes de la serie de TV.

La historia plantea la siempre inquietante amenaza del enemigo interno. Contra esa fuerza destructora, capaz de poner en jaque a la flota interestelar, deberán luchar a bordo del Enterprise.

¿Cuál es el lado bueno de la demora del estreno? La certeza de que las críticas fueron más que positivas. Entonces se puede disfrutar "Star Trek: en la oscuridad" sin sobresaltos.