"Ser burro, en nuestro país, parecería ser un estado de felicidad". Frontal, verborrágico y polémico Juan Domingo Perón Pérez no sólo dice lo que piensa; también es convincente y perseverante. "Los cordobeses no nacimos para ignorantes -añadió-. Más aún cuando somos mitad español y mitad gringo, somos caja de quinta. Allá todo es a lo grande y la red vial es prioritaria. Una provincia sin caminos en buen estado no crece. Acá en Tucumán no lo entienden de la misma manera. Tampoco se puede mentirle al pueblo como lo hace (el gobernador) José Alperovich".
Jefe de taller
El homónimo del máximo líder del movimiento peronista vive en La Cocha, desde 1979. No está exilado ni tampoco es militar, referente político ni caudillo vecinal. Menos aún intentó, alguna vez, acceder a la Presidencia de la Nación. Aunque en los 90 se involucró en política. Apoyó a un sublema de la Unión del Centro Democrático (Ucedé) que ganó las elecciones municipales cochenses. "Sólo me desempeñé como jefe de taller del municipio", afirmó al respecto.
No obstante, se explayó con esta definición: "fue uno de los pocos partidos de corte liberal conservador que gozó de cierta popularidad en el panorama político nacional del siglo pasado. Pero fue dominado por la confrontación entre el justicialismo y el radicalismo. Incluso su estrecha colaboración con el PJ, durante el gobierno de Carlos Menem, lo llevó al agotamiento de su liderazgo y por ende, a su paulatina desintegración".
Perón Pérez nació el 21 de diciembre de 1947, en el centenario Noetinger, una localidad del sureste cordobés, ubicada entre Bell Ville y San Francisco. El pueblo comparte jurisdicción entre los departamentos Unión y Marcos Juárez. Se encuentra a la vera de la ruta provincial N° 2 y se conecta, a 32 kilómetros, con la ruta nacional 9, en Leones.
Un padre agradecido
"Cuando Perón asumió la primera presidencia, en 1946, vino a visitar la Fiat de Córdoba. Mi padre, Miguel Pérez Estévez, tenía un campo en Pozo del Molle, detrás de Villa María, donde la tierra era puro cascotes. Como buen andaluz siempre pensaba a lo grande y decidió ir a verlo. Necesitaba comprar un tractor. Apenas se acercó le solicitó un préstamo de $ 97.000", explicó nuestro interlocutor.
"El general -continuó- le preguntó para qué lo quería. Y mi padre le explicó. El Presidente le increpó de dónde era y le dijo: 'mañana lo tendrás, a través del Banco Nación'. Y fue así. Por ello, cuando yo nací, papá, en agradecimiento, movió cielo y tierra para que en el Registro Civil de mi pueblo aceptaran inscribirme; no sólo como Juan Domingo sino también como Perón, pero en calidad de nombres", afirmó el homónimo del líder justicialista.
Perón Pérez se estableció en La Cocha, después de conocer en 1979 a don Fernando Pedro Riera, en un festival de la zafra que se realizó en Aguilares. "¡Qué humildad y qué integridad que tenía ese hombre! Me impresionó tanto que decidí radicarme en Tucumán", subrayó.
Casado con la docente Marta Isabel Moreyra, oriunda de ciudad Alberdi, es padre de un varón de 23 años. "No me aceptaron registrarlo como Juan Manuel de Rosas Pérez. Así que tuve que suprimirle el apellido del caudillo más nacionalista que hubo en la Argentina", aseveró.
El tocayo del tres veces presidente de los argentinos se desempeña al frente de una empresa de fumigación. También es propietario, junto a su mejor amigo, Roberto Martín Páez, de una finca en Los Pizarros.
"Ni (Antonio) Bussi, ni (Ramón) Ortega ni Alperovich se preocuparon por los caminos. Se anuncia que llega la plata pero por aquí no llega nada. Así no podemos progresar. No veo amor por la provincia que gobiernan, aunque vivamos en un país maravilloso. Esto se tiene que acabar. Mire, nuestros jóvenes nos salvarán. Ya falta poco para que cambie todo", vaticinó.
No le pesa el nombre. Al contrario se manifiesta orgulloso de portarlo. "Perón fue un presidente que hizo 75.000 obras. Escuelas y centros de salud por todos lados. Acá hay una escuela cada 60.000 personas y uno va a los hospitales, donde deberían estar los mejores profesionales y la atención más eficiente porque son del pueblo, pero descubres que lo inauguran con el mismo instrumental o mobiliario de otro que está cercano", puntualizó el vecino del sur.
Juan Domingo Perón Pérez se jubiló como trabajador independiente recientemente. "Percibo $2.350 por mes, pero tuve que abonarle $5.000 a un abogado para que me hiciera los papeles, a pesar de que aportaba religiosamente", cerró el hombre.