EL CAIRO.- Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en todo Egipto contra el derrocamiento del presidente islamista, Mohamed Mursi, y una columna de los Hermanos Musulmanes (HM) fue reprimida por el Ejército cerca del cuartel capitalino de la Guardia Republicana donde estaría detenido, hecho que causó tres muertos según agencias informativas y canales televisivos. También hubo marchas y choques en Alejandría, Assiut, Damanhour e Ismailia, entre otras ciudades, que causaron decenas de heridos.

Los incidentes amenazan con agravar la crisis en el país, luego de que el miércoles los militares destituyeran a Mursi y crearan un gabinete de transición que está conducido por el titular de la Corte Constitucional, Adli Mansur, con el respaldo de izquierdistas y liberales. En una de sus primeras medidas, disolvió el Parlamento por decreto.

La posibilidad de nuevos enfrentamientos está latente, ya que en la cairota plaza Tahrir se concentran los opositores a Mursi, que vitorean al Ejército. Sin embargo, la mayoría de las movilizaciones por Mursi del llamado Viernes de Ira fue pacífica. Frente a la mezquita de Rabia al Adawiya se hizo presente el líder de los HM, Mohamed Badia, sobre quien había versiones de que estaba detenido. "Permaneceremos en todas las plazas hasta sacar a hombros a nuestro Presidente", afirmó, en referencia al mandatario derrocado. "Abajo el Gobierno militar" y "Pedimos una yihad (guerra santa) en todo el país", eran dos de las principales consignas.

La Fiscalía dispuso la liberación de Saad el Katatni, jefe del ala política de los HM y ex presidente del Parlamento, y de Rashad al Bayoumi, vicejefe del grupo, que habían sido arrestados por incitación a la violencia. Poco antes, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Huamnos, Navi Pillay, había reclamado el cese de las detenciones de los líderes musulmanes. "No debe haber más violencia, detenciones arbitrarias, ni actos ilegales de represalia", señaló.

En horas previas a las protestas, milicianos islamistas fuertemente armados atacaron con cohetes varios puestos fronterizos en la península del Sinaí, y mataron a un soldado egipcio e hirieron a dos, en la primera acción coordinada de grupos extremistas desde el golpe de Estado. El Gobierno cerró el paso de Rafah, limítrofe con la palestina Franja de Gaza, y reforzó la seguridad.

Promesa y suspensión

Las Fuerzas Armadas insistieron ayer en que se mantendrán al margen de la política y que actuaron en nombre de los millones de egipcios que tomaron las calles los últimos días para pedir la salida del poder de Mursi, tras un creciente descontento iniciado cuando intentó implantar una Constitución islámica con sólo el 20% de los votos a su favor.

Pese a la promesa de normalización democrática, la Unión Africana resolvió suspender a Egipto del organismo por el golpe de Estado contra Mursi, calificación que no efectuaron la ONU, Estados Unidos ni la Unión Europea, cuyo órgano ejecutivo opinó que el Ejército buscó evitar la violencia.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) rechazó el cierre de medios en Egipto y pidió la liberación inmediata de una treintena de trabajadores de esas empresas que fueron detenidos. (DPA-Télam-Reuters)