El jardín está oscuro; detrás de los bosques parece no haber nada, ya que el manto nocturno todo lo cubre. Unas cuantas luces amarillentas, separadas entre sí por unos 30 metros, reciben a los visitantes de la "mini ciudad" que lleva el nombre de Centro Universitario Roberto Herrera (conocido como Quinta Agronómica). Algunos conductores de autos o motos, solitarios y sigilosos, cruzan la avenida 2 de Abril (la continuación de Pellegrini dentro del área de la UNT), desde avenida Roca hasta Independencia, observan a los caminantes y de vez en cuando chiflan a las mujeres. A las 22 todavía quedan estudiantes en el centro que reúne varias facultades, como Arquitectura, Ciencias Exactas, Ciencias Económicas, y Agronomía y Zootecnia. Pero cada uno de los alumnos, docentes y no docentes se encargan de tomar sus recaudos para llegar a la salida sanos y salvos: caminan en grupo y ya es una ley implícita que una mujer no debe estar sola por esos caminos llenos de desconocidos, con escasos guardias de seguridad y con posibles guaridas para los delincuentes que más de una vez arrebataron carteras, mochilas y celulares.

Esos hechos delictivos son frecuentes. Así lo afirma Mario Leguizamón, director general de Protección Universitaria, que aclara que la Quinta no es el único espacio universitario que sufre este flagelo: el centro Prebisch, en el parque 9 de Julio, es otro de los blancos de los arrebatadores. Adelantó que, en el marco de un proyecto integral de reforma de la seguridad en la Universidad, se proyecta la próxima instalación de cámaras. Primero se las colocará en el Centro Herrera y en finca El Manantial. Luego, se extenderá su aplicación a otras áreas de la casa de altos estudios.

"Ya se ha solicitado y adjudicado la instalación de cámaras. Tendremos que esperar, porque hay un proceso administrativo largo. Pero creemos que a fin de año estarán listas. En este tiempo tendremos que capacitar al personal no docente que operará las cámaras y ajustar los detalles operativos", explicó el funcionario. También especificó que las cámaras se instalarán en el perímetro del terreno de la UNT, en las calles internas y no en las aulas. Mientras que los lugares específicos serán determinados de acuerdo con un análisis de los puntos mas débiles de la zona.

"Esto ayudará a disminuir la inseguridad, servirá como prevención -ya que los delincuentes sabrán que los monitoreamos- y como un elemento de investigación. Por supuesto que este sistema se complementará con las rondas de los no docentes y de los policías de las comisarías cercanas, con los que trabajamos en conjunto. Además, hay dos cuatriciclos que hacen constantes rondas en los centros Herrera y Prebisch", agregó Leguizamón.

Un vivero que parece abandonado, el esqueleto de la futura facultad de Bioquímica que no avanza desde hace años, el intenso arbolado, un colectivo en desuso y la calle de acceso irrestricto que cruza la Quinta (no debe haber restricciones, según el estatuto universitario), son los "cucos" de los alumnos cuando quieren volver a sus casas luego de las clases nocturnas.

Para un grupo de jóvenes de Arquitectura el cambio para mejorar la zona debería llegar desde el Urbanismo. "No sólo hacen falta más policías, sino también habría que recuperar los edificios abandonados e iluminarlos, hacer refacciones en las veredas y en otras estructuras", opinaron Agustina Ocón y Santiago Medina, alumnos de 22 y 21 años, respectivamente.

Presas de arrebatadores

A las 21.30, Luciana Iácono salió de rendir una de las materias de la carrera de Comunicación, por lo que sus nervios previos al examen ya se habían aplacado. En compañía de un amigo fue hasta la parada del colectivo de la línea 123 -la más alejada de la puerta de ingreso del Centro Prebisch-, sobre avenida Benjamín Aráoz. "Cuando llegamos a la parada nos asaltaron a los dos: me robaron la cartera donde tenía la libreta universitaria, la billetera, mis cuadernos y el documento. A mi compañero también le robaron sus pertenencias. Esto sucede todo el tiempo, tanto sobre la avenida, en las callecitas del Parque 9 de Julio y también adentro de la Facultad de Filosofía", denunció.

Por los constantes robos, los decanos de las Facultades del centro Prebisch (Psicología, Odontología y Filosofía y Letras) acordaron que ante un eventual hecho de inseguridad que sea percibido por cualquier miembro de la comunidad universitaria, se podrá llamar al número de celular 0381- 155128264. Luego del llamado, personal de seguridad de las mencionadas unidades académicas se presentarán en el lugar, acompañados por policías.

En el ocaso de cada día, que en invierno sucede a partir de las 19, Pablo Caro se arma de valentía para volver a su casa luego del estudio. Sucede que en ese momento llegan los malos recuerdos: una vez lo persiguieron con un cuchillo de carnicero por la Pellegini para robarle la billetera y el celular. Según los estudiantes, el teléfono es lo primero que les sustraen.

Rondas en cuatriciclo para cuidar a los estudiantes

El límite jurisdiccional de la seccional 11 incluye la zona en la que está ubicado el centro Prebisch. Por este motivo, las rondas de los no docentes del área de seguridad de la UNT se complementan con las de los policías. Raúl Brito, a cargo de esa dependencia, comentó que la zona se cubre con el trabajo de la Guardia Urbana, que envía a diario dos efectivos por turno (arrancan a las 6 y terminan a las 22); los agentes de su seccional, que se ubican frente al arco del Hipódromo y cerca del Jardín Maternal; el cuatriciclo que recorre el lugar desde el viernes pasado, y la supervisión de las cámaras de seguridad de la Provincia, que están ubicadas frente a la Facultad de Filosofía y Letras, en la entrada del Hipódromo y en la rotonda, entre otras. "Los motoarrebatadores son el gran flagelo. Estamos atentos cuando vemos en los monitores de las cámaras a motociclistas con actitud extraña. Inmediatamente damos aviso al cuatriciclo. Por este sistema, los robos se han reducido mucho", resaltó. Juan Llanos, no docente que trabaja como guardia en la centro Herrera, asegura que la zona más problemática está detrás del edificio Dickens (cerca de la imprenta), el bosque que se levanta a un costado del mástil y detrás del Criatic. Trabajan junto a policías de la Guardia Urbana que se alternan en turnos de ocho horas durante todo el día.

Odontología es pionera y ya resolvió con filmadoras un caso

Cuando asumió en 2010 como decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Tucumán, Daniel García propuso a las autoridades del Rectorado que se instalaran cámaras de seguridad en su unidad académica para resguardar el bienestar de los estudiantes y para proteger el instrumental que se usa en las prácticas, que es de alto valor.

A la idea la trajo de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Rosario: cuando se instaló un sistema de cámaras en ese lugar se terminaron los robos personales y de los elementos del patrimonio. Como no tuvo respuesta del Rectorado a su pedido decidió desde el decanato conectar unas cámaras con presupuesto propio.

"Tuvimos excelentes resultados. De hecho, en este momento estamos con un conflicto interno y gracias a las grabaciones ya estamos haciendo la denuncia. Queremos ampliar este sistema en toda la Facultad. Necesitamos un presupuesto mínimo, porque todos los días se pierden cosas. Sería un 5% de lo que se gastará en la Quinta Agronómica", comentó García.

Según afirmó el decano, las cámaras se instalaron en los vestuarios de los alumnos, con la previa autorización de todas las partes. Allí, el alumnado guarda sus pertenencias; en el pasado, en ese lugar se produjeron reiteradas sustracciones.

Librados al azar.- "Estamos por presentar ante el consejo directivo de la Facultad un proyecto para mejorar la seguridad. Allí incluimos, entre otros puntos, la instalación de cámaras de vigilancia en sectores estratégicos, que por supuesto no estén adentro de las aulas. Hoy, en cuanto a seguridad, los chicos están librados al azar", comentó Florencia Larrea, estudiante de Ciencias de la Comunicación y consejera directiva de Filosofía y Letras (Nueva Línea). 

Recomendaciones.- Raúl Brito, comisario de la seccional 11, indicó que para evitar robos los estudiantes no deberían caminar con el celular en la mano, con los auriculares puestos, por el cordón cuneta y con la cartera colgada del lado de la calle. 

Caminar en grupo.- "Desde las 21 nunca hay que caminar sola por estos lugares. Está todo muy oscuro y desprotegido. Hay que moverse en grupo", dijo Sofía Zañer, ayudante del taller Combes y estudiante de la carrera de Arquitectura.