BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que los que quieran gobernar la Argentina "nos tienen que explicar cómo pueden hacer mejor las cosas", porque "cada una de las políticas" que se han aplicado desde 2003 "han beneficiado a la inmensa mayoría de los argentinos". Recordó cuando en 2001 "se discutía si reducíamos el presupuesto o el sueldo a los jubilados o a los empleados públicos".

Cristina formuló estas apreciaciones al presentar los candidatos a diputados y senadores del Frente para la Victoria de cara a las primarias del 11 de agosto. El acto se realizó en el microestadio de Argentino Juniors del barrio porteño de La Paternal.

"Las mismas caras"
Desde el escenario Malvinas Argentinas, Cristina desafió a la dirigencia de la oposición de cara a las elecciones legislativas, al señalar que le "gustaría escuchar si hay un alternativa como la que tenemos, basada en la industria, el consumo, la distribución del ingreso". "Son las mismas caras, los mismos discursos e intereses que hundieron al país que tuvimos que venir a levantar nosotros", apuntó.

Críticas a la Corte
En referencia a la Corte, Cristina dijo que una democracia "es elegir también a quienes gobiernan el Poder Judicial, no a los jueces".

La jefa de Estado agregó que "el voto popular duele a los oídos" de la corporación, pero no poder ejercerlo, "hiere a la inteligencia y a la dignidad de los 40 millones de argentinos que impidan votar para elegir a los órganos políticos de la Constitución", añadió y exhortó al público a pensar si en un futuro la democratización de la Justicia se hiciera realidad: "Imagínense lo que podríamos hacer con jueces que decidieran según lo que dice nuestra Constitución y nuestra historia y no para las corporaciones". De esta manera se refirió al fallo de la Corte Suprema de Justicia que días atrás declaró inconstitucional la ley que contemplaba la elección popular de integrantes del Consejo de la Magistratura.

"Hay muchos que le consiguen un montón a unos poquitos, imaginense lo que podríamos conseguir con jueces que se animen a votar por fuera de las corporaciones", acotó.

La Presidenta afirmó que desde el Gobierno "creemos en la gente y en el voto popular", y en esa línea prometió "profundizar la democratización de la justicia". "Que pueda haber un gueto, por Dios, ni siquiera… se enojan cuando se habla de los impuestos, que sean ellos los que decidan, por eso digo en el 2015, Cristina jueza por ahí abajo nomás", ironizó la Presidenta.

En otro tramo de su discurso, la mandataria reconoció que en el gobierno "no somos perfectos, tampoco los mejores, pero puedo asegurar que nos rompemos el alma para seguir gobernando y conseguir lo que falta".

En alusión a los candidatos del Frente para la Victoria, la Presidenta aseguró que "los hombres y mujeres de las distintas provincias que integran las listas del FPV "no son los candidatos de Cristina, son los candidatos del proyecto nacional y popular que conduce a este país, y del cual estoy orgullosa".

"No lo hago por mí"
"No lo hago para mi. Ya tuve todo lo que podría haber logrado", dijo la presidenta al señalar su rol institucional, su matrimonio con Néstor Kirchner y que era madre de dos hijos, tras lo cual reveló que será "abuela dentro de poquito". A continuación le pidió "a todos los argentinos" que la ayuden "a seguir gobernando, a gobernar la patria", y exhortó a que se priorice el debate sobre qué país quieren los argentinos.

Emocionada, la Presidenta, terminó su discurso que duró 37 minutos, y saludó efusivamente a los candidatos a diputados y senadores del oficialismo, a miembros de su gabinete, y a algunos de los gobernadores K que acompañaron el acto de inicio de campaña. La cámara siguió de cerca a una Cristina exultante que se abrazó en primer lugar con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien compartió el escenario principal sin recibir, esta vez, ninguna "indirecta" de la máxima autoridad del país. (DYN- Télam)