CONCEPCION.- La proliferación de motoarrebatadores en las ciudades del sur incrementó el clima de inseguridad que se denuncia desde hace tiempo en la zona. En la "Perla del Sur" y en Monteros, según se estima, se concretan, al menos, dos atracos por día, que muchas veces no son denunciados.

Las cámaras de seguridad instaladas en distintos sectores por ahora no arrojan los resultados que espera la población. Muy pocos hechos delictivos son detectados a tiempo. El problema se refleja en los frecuentes reclamos por mayor seguridad que realizan los vecinos.

El intendente de Monteros, Alberto Olea (PJ), reconoció que la situación planteada exige respuestas inmediatas. Por esa razón anticipó que propondrá a las nuevas autoridades policiales de la Unidad Regional Oeste que el Centro de Monitoreo, que se encuentra en una dependencia de la Municipalidad de Monteros, sea administrado por empleados municipales.

"La idea es que los policías que se desempeñan como visualizadores salgan a la calle a reforzar el despliegue de seguridad que existe en el municipio. Estoy dispuesto a destinar los empleados que sean necesarios para que reemplacen a los agentes de policía al frente de las pantallas", comentó el jefe comunal.

Olea dijo que al tema lo pondrá en debate y que espera obtener una respuesta favorable. "Aquí se trata de que la gente se sienta más segura, con una mayor presencia de efectivos en las calles. Es una forma de prevenir el delito y actuar en el momento oportuno", remarcó.

Respaldo policial

El intendente alperovichista de Concepción, Osvaldo Morelli, prefirió ser más cauteloso y advirtió que el tema debe ser estudiado en detalle. "Por ahora no puedo decir nada", apuntó. El jefe de la Unidad Regional Sur, comisario Héctor Figueroa, en cambio no dudó en considerar interesante el planteo del intendente Olea.

"Sería ideal que los agentes que se disponen para la oficina del control de cámaras en el centro de monitoreo salgan a cumplir tareas de seguridad externa. Y que empleados capacitados se desempeñen como visualizadores", dijo.

Concepción, Aguilares y Monteros son las únicas ciudades del sur que tienen centros de monitoreo comunicados con móviles policiales. Cada uno controla las tomas directas que realizan 20 cámaras distribuidas en sectores considerados de mayor movimiento o de riesgo de probables delitos. En estos centros de control se desempeñan cuatro guardias cada seis horas.

Fuera de servicio

Morelli dijo que para una ciudad de 80.000 vecinos, las 20 cámaras son insuficientes. Para colmo, el jefe municipal admitió que de esas 20 cámaras hay cinco que están fuera de servicio por razones técnicas. Hace un par de semanas el propio secretario de Gobierno municipal, Carlos Di Sántolo, fue asaltado por un desconocido que le arrebató la billetera casi al frente mismo del edificio de la Municipalidad.

Cuando el funcionario se dirigió a la comisaría a fin de denunciar el hecho, se dio con que la cámara instalada en esa esquina no funcionaba. De todos modos el caso fue esclarecido con posterioridad. "Son precarias y sufren desperfectos frecuentes porque están expuestas a las inclemencias climáticas", opinó un empleado de mantenimiento.

En la ciudad de Aguilares tampoco funcionan todas las cámaras a causa del vandalismo. Los fines de semana, en horas de la madrugada, grupos de jóvenes arrojan proyectiles contra las cámaras para destruirlas. (C)

En el PE advierten que debe capacitarse a los observadores

Si bien todavía no fue comunicada oficialmente, la iniciativa del intendente Alberto Olea fue bien recibida en la Secretaría de Seguridad de la provincia. "Me parece perfecto, es una idea estupenda", celebró Paul Hofer al conocer que el jefe municipal de Monteros tiene intenciones de proveer de personal administrativo al Centro de Monitoreo de esa ciudad para que reemplace a los policías en la tarea de observación y, de esta manera, más uniformados puedan salir a caminar las calles.

Hofer se mostró de acuerdo y destacó que una de las ideas del Ministerio de Seguridad es que gran parte del personal policial vaya siendo gradualmente reemplazado por personal civil. En ese sentido, aclaró que sólo se refiere únicamente al personal que se encarga de observar las imágenes. "El despachante, en cambio, tiene que ser sí o sí policía porque es el que sabe cómo va a direccionar la emergencia", explicó.

Asimismo, remarcó la importancia del papel que desempeñan quienes se encuentran frente al monitor. "No cualquiera puede ser observador en el Centro de Monitoreo, se necesita un perfil especial. La visión de una persona que trabaja allí necesita previamente un curso de formación para adquirir ciertas características. Hay que tener en cuenta que muchas veces las cosas pasan en cuestión de segundos y hay que estar atento a las imágenes", alertó el secretario de Seguridad.

Con respecto a la realidad de Concepción, donde el intendente Osvaldo Morelli señaló que 20 cámaras resultan insuficientes y que cinco de ellas se encuentran fuera de servicio, Hofer explicó que instalar los equipos no es tarea sencilla. "La gente siempre quiere más cámaras, y lo ideal sería tenerlas en todos los barrios y en toda la provincia, pero no es fácil. Se necesita una fibra óptica y toda una serie de requerimientos", argumentó.

En cuanto a las cámaras que no funcionan, aseguró que el gasto de mantenimiento de los equipos está cubierto. "Por ahí lo que falta es algún insumo que no está en el mercado, a veces hay retrasos con las empresas proveedoras de repuestos y eso demora la reparación", aclaró.