Siempre hay una excusa para no hacerlo. Algunos comienzan, pero al poco tiempo lo dejan pendiente. Otros cargan uno o dos y los llevan a todos lados. Pero ahí quedan guardados y parecen dormidos dentro de un bolso o de una cartera. Me refiero a los libros. ¿Por qué cuesta tanto leer?... Como si fuese un mal hábito, la mayoría suele postergar la lectura a cambio de hacer zapping, repasar los tuits, recorrer los muros de Facebook, mirar las fotos de Instragam…
Se dice que el regalo de un libro, además de un obsequio, es un delicado elogio. Cuando regalamos un libro a otra persona estamos diciendo cómo lo vemos al otro, y cómo somos nosotros. Regalar un libro requiere conocer los gustos y la personalidad del otro. Sin embargo, el mayor logro no está en el acto simple de regalar, sino en ocuparnos de que el otro se tome el "trabajo" de abrir el libro, y le dedique tiempo de lectura hasta la última página. Ese es el mayor éxito.
Un buen texto, algunas veces, se vuelve inolvidable. Al punto tal que uno puede recordar en qué momento y en qué lugar lo leyó. Hoy es el Día del Libro. Es una buena excusa para regalarse un ejemplar. Tómese el trabajo de mirar, buscar y elegir. Tal vez descubra un texto que nunca olvidará. Pero hagamos un trato: léalo.