BUENOS AIRES - Ante Colón, River descubrió que también puede ganar sin Ramón en el banco. Y que con poco le alcanza para ser puntero, al menos provisional, de un Torneo Final donde priman las irregularidades.

El 2-1 sobre el "sabalero" en el Monumental fue poco lucido pero justo. El equipo de los Díaz, con el hijo Emiliano en el banco y con el padre expulsado sentado en el palco, golpeó oportunamente a través de sus dos hombres símbolo: David Trezeguet y Leonardo Ponzio. Enfrente, el tibio conjunto de Roberto Sensini ensayó una reacción en el tramo final, cuando descontó Emmanuel Gigliotti.

Con la victoria, los mismos 11 que una semana atrás fueron borrados por San Lorenzo, tuvieron su revancha.

Sabia decisión
La decisión de Ramón de repetir equipo dio rápidos dividendos. Apenas iban 12 minutos cuando River se puso arriba por un error del arquero Diego Pozo, que rechazó corto con los puños un tiro libre sin mucho peligro de Ponzio. El rebote cayó en los pies del "Rey David", que ya no es un dechado de velocidad, pero sí un prodigio de oportunismo.

Tampoco la desventaja despertó a Colón. Y el local siguió tejiendo avances. El segundo impacto no tardó en llegar. Tras una cesión de Rodrigo Mora, Ponzio pisó el área con decisión para sacar un derechazo esquinado e inatajable para el arquero visitante.

Con el 2-0 a su favor River se dedicó a manejar la pelota y regular los tiempos. En el segundo tiempo se durmió un rato y Colón aprovechó para apretar algo más arriba. El descuento sobrevino cuando Gigliotti la mandó a guardar tras un rebote de Marcelo Barovero.

A la hora del pitazo final, ya estaba en cancha el "elenco estable" de reemplazantes de este River de Ramón: Ariel Rojas, Juan Iturbe y Carlos Luna.

Pese a la incertidumbre en el resultado, los "millonarios" vivieron una tarde-noche tranquila, de esas que no abundaban en la era de Matías Almeyda. En contraposición a lo sucedido afuera del estadio, donde los enfrentamientos entre hinchas de ambos equipos dejaron un saldo de dos heridos. Adentro hubo paz, porque una vez más, la "muñeca" de Ramón dio sus frutos. (Especial)

"Es un equipo contundente", afirmó Díaz y todos se ilusionan
BUENOS AIRES.- A Ramón Díaz se lo vio muy sonriente y distendido. Sus dirigidos volvieron al triunfo ante Colón por 2 a 1 y todos se ilusionan con pelear el título. "En el primer tiempo manejamos la pelota, tuvimos la iniciativa. En el segundo nos faltó claridad. Los jugadores estaban muy ansiosos. Querían demostrar de que podían recuperarse. El equipo tiene condiciones, pero hay que mejorar. Los resultados son importantes. River es un equipo contundente y estamos bien encaminados. Intentaremos luchar por el campeonato", concluyó el DT "millonario". (Especial)