Momentos de incertidumbre institucional son los que atraviesa, por estas horas, la Municipalidad de Concepción.

A fines de enero, el intendente Osvaldo Morelli sufrió una descompensación cardíaca, por lo que fue sometido a una intervención médica en la que le colocaron un stent (dispositivo que se coloca en la arteria coronaria obstruida). Sin embargo, poco se sabe sobre su estado real de salud ante la ausencia de un parte oficial, según admiten los propios concejales.

"Morelli está muy bien; el viernes o jueves estuve charlando con él y ya está repuesto", afirmó ayer el presidente del Concejo Deliberante de esa ciudad, Mario Emilio Carrier. No obstante, el ex funcionario del Departamento Ejecutivo municipal no supo precisar si el intendente solicitó licencia al cargo durante este tiempo, para afrontar su recuperación.

"En ese tiempo yo estaba de licencia por vacaciones; quien debe conocer el trámite administrativo sobre el pedido de licencia por enfermedad o por otro motivo es (Carlos) Funez, que se encontraba a cargo del Concejo", se excusó Carrier. Sin embargo, Funez aseguró que estaba regresando de Buenos Aires, por lo que tampoco estaba al tanto del episodio. "No sabría decirle. Sé que tenía que hacerse una intervención porque se agarró el dedo mayor del pie y, a causa de su diabetes, lo operaron para que cicatrice correctamente (sic)", indicó el camporista.

En medio de tanta confusión, el radical Carlos Olarte reclamó precisiones al oficialismo. "Sabemos básicamente que tuvo un problema cardíaco, hemos tratado de profundizar y nunca nos han dado información; hemos pedido informes, pero nunca nos respondieron", advirtió el referente opositor.

El edil apuntó que en la ciudad los vecinos se preguntan por el estado de salud de Morelli. "Sabemos únicamente por los trascendidos. Lamentablemente no hay una información oficial sobre la cuestión, que tiene implicancias institucionales", concluyó.

Ayer, LA GACETA intentó comunicarse con el intendente, pero este nunca respondió los llamados.

No es la primera vez que los aires que se respiran entre la sede del Departamento Ejecutivo de 9 de Julio 155 y el Concejo de la ciudad de Concepción se enrarecen. El último antecedente ocurrió en octubre de 2012, cuando el bloque que le brindaba su apoyo al intendente Morelli se fracturó en dos.