BUENOS AIRES.- El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, admitió que resulta sospechoso el asesinato del maquinista Leonardo Andrada, un testigo clave en la causa en el que se investiga la tragedia ferroviaria de Once, donde murieron 51 personas y unas 700 resultaron con heridas de distinta gravedad.
Andrada fue hallado muerto con cuatro disparos en la espalda; en un primer momento se pensó en un robo, pero sus bolsillos no mostraban signos de haber sido revisados y sólo se llevaron el teléfono celular. Además, mientras Andrada estaba siendo velado, desconocidos ingresaron a su casa.
"Habría que seguir profundizando la investigación hasta poder dar una versión clara. Es sospechoso; hay que dejar que la Justicia avance en su investigación y sacar las conclusiones", dijo el funcionario kirchnerista al referirse al homicidio y a la posterior irrupción en la vivienda.
El maquinista, de 53 años, fue asesinado el viernes de cuatro balazos por la espalda en una parada de colectivos en la esquina de las calles José María Paz y Malabia, en Ituzaingó, luego de que le robaran un teléfono celular pero no una mochila ni los $ 1.200 que llevaba en el bolsillo. Mientras Andrada era velado, dos familiares que pasaron por su casa descubrieron que había dos hombres en el interior de la vivienda.
El delegado de Unión Ferroviaria Edgardo Reynoso afirmó que los intrusos se fueron luego de amenazarlos y de dejar todo revuelto; y no descartó que se trate de un hecho de tipo mafioso. "Reclamamos claridad; todo esto es confuso. No hay que descartar nada, ninguna posibilidad, es imprescindible una investigación profunda", insistió Reynoso.
Pedido al juez
Tras el crimen de Andrada, los testigos de la causa que investiga la tragedia ferroviaria de Once -ocurrida a las 8.33 del 22 de febrero del año pasado- se reunirán para intentar hablar con el juez federal Claudio Bonadío con el objetivo de pedirle que analice si corresponde disponer para cada uno de ellos una custodia policial.
El secretario general de La Fraternidad -sindicato que reúne a los maquinistas de trenes-, Omar Maturano, reconoció el lunes que la situación le preocupa; pero aclaró que desde el sindicato deben mostrarse cautos. "Si no lo dice la Justicia, no podemos nosotros decir que esto tiene algo que ver con la tragedia de Once; porque los 150 conductores tendrían que pedir policía", afirmó. El día del accidente, Andrada había sido uno de los dos motorman que condujeron la formación siniestrada. En la estación Castelar le entregó el tren a Marcos Córdoba, el conductor que está imputado por el siniestro.
El titular de La Fraternidad contó que hoy mantendrán una reunión con sus representantes legales, en la que evaluarán el pedido de protección para el resto de los trabajadores ferroviarios que figuran como testigos. "Tenemos que ser cautos en este asesinato porque la inseguridad del país es de todos los días y tampoco era el único testigo", insistió.
Maturano también relativizó la presencia de dos desconocidos en la casa de Andrada; consideró: "puede ser un aprovechamiento de delincuentes que sabían que no había nadie en la casa". (DyN)