La usan como esparcimiento, como descanso de tanto pavimento o, simplemente, como atajo. De una u otra manera, durante más de 30 años, el espacio ubicado entre Alberdi y Roca supo ganarse el afecto de los vecinos. La noticia de la venta del terreno de la plazoleta "Domingo Sarmiento" indignó a los habitantes. La inquietud por su inminente desaparición movilizó esa zona de barrio Sur. Además de manifestar su descontento a LA GACETA, quienes viven cerca de la plaza comenzaron una campaña para reunir firmas.
"Contención y desarrollo"
El mensaje está destinado al intendente de la capital, Domingo Amaya. La intención, según consigna el escrito que figura en las planillas, es expresarle al jefe municipal las intenciones de que la plazoleta siga siendo de dominio público. "El lugar sirve como espacio de contención y desarrollo comunitario, como así también de punto de encuentro social", justificaron. Además, requirieron que se efectúen obras que le den "vida" y mejoren ese ámbito. Cuando este diario visitó el lugar, los vecinos habían considerado que necesitaba más iluminación; nuevos bancos, canteros y caminería; juegos para niños y vigilancia.
"Pedimos al intendente que arbitre los mecanismos legales para lograr que la plazoleta siga siendo un espacio de todos. Asimismo, solicitamos se le dé intervención a la Fiscalía Municipal para que, en base al tiempo de posesión que haya tenido el municipio sobre el lugar, indique cuál sería el procedimiento apropiado para dar respuestas a nuestra petición", concluyeron.
Hace algunos meses, una inmobiliaria colocó un cartel en la plazoleta ofertando el predio. El terreno tiene 3.061 metros cuadrados y surca una porción de cuadra (tiene salidas por Alberdi y por la avenida Bernabé Aráoz). Hace pocas semanas, apareció la inscripción "reservado por U.E.J.N". Las siglas, de acuerdo con los habitantes, corresponden a la Unión de Empleados Judiciales de la Nación.
El municipio advirtió que el predio nunca perteneció al Estado. Precisaron que varios sitios en la zona pertenecían al ferrocarril. Luego, habrían pasado a manos de un gremio de trabajadores ferroviarios. Como en un tiempo estuvo desocupado y se había convertido en un baldío, la Intendencia había comenzado a limpiarlo.
"No es propiedad municipal. Según tengo entendido, pertenece al ferrocarril. De oficio nos hicimos cargo. Lo prestaron hace mucho tiempo y ahora quieren venderlo, así que hay que devolverlo. El municipio no puede vender bienes así como así, hay procedimientos legales", había explicado el subsecretario de Obras Públicas, Atilio Belloni. El funcionario también había detallado que no se trataba de una situación común.
Por otro lado, el director de Espacios Verdes, Pablo Bulacio, había ratificado que la plazoleta no conformó el ejido municipal. "Hay gente que tiene buena voluntad y cede los espacios hasta que deciden qué hacer con ellos. Es lo que pasó en este caso", había dicho.
Por su parte, el presidente de la Juventud Radical de la capital, Javier González, efectuó un pedido de informes al Municipio.
En mayo de 2012, LA GACETA publicó un caso similar. La plaza "Eladio Pache" (Rondeau y Congreso) estaba en un terreno privado, que se vendió.