Entre los vecinos era un secreto a voces que en el edificio de avenida Mitre 117 había departamentos en los que se ejercía la prostitución. Incluso, a la Policía le había llegado en distintas oportunidades la versión que indicaba el funcionamiento de departamentos privados. Pero como todo daba cuenta de que las mujeres no eran explotadas por terceros, no habían encontrado elementos para cerrarlos. Hasta ayer, cuando realizaron un allanamiento y secuestraron preservativos y otros objetos.
A fines de diciembre, la división Trata de Personas de la Policía recibió un llamado anónimo de un vecino del edificio, cansado del incesante ir y venir de supuestos clientes, según afirmó una fuente policial. Los llamados se repitieron hasta la primera semana de enero.
Policías a cargo del oficial Gustavo Soria y del comisario José Luis Salas llevaron adelante la investigación. La tarea no fue sencilla, comentó una fuente. La Policía necesitaba que algún cliente ingresara al departamento en el momento en que se realizara el allanamiento.
Por su voluntad
Pasadas las 16 de ayer, los policías ingresaron al departamento ubicado en el primer piso, acompañados por miembros de la fundación María de los Ángeles. En el lugar estaban cuatro mujeres, quienes manifestaron que alquilaban el lugar por su cuenta, y que nadie las regenteaba.
Según informó la Policía, había muchos preservativos usados, unos 35 sin utilizar y dos juguetes sexuales. "Fue un allanamiento pedido por la fiscalía de Feria (a cargo de María de las Mercedes Carrizo) y por la división Trata de Personas. Había cuatro chicas mayores de edad, ejerciendo la prostitución por su voluntad", explicó el abogado Agustín Aráoz Terán, de la fundación.
El letrado dijo que se entrevistaron con las mujeres y les explicaron cuáles son los riesgos de ejercer la prostitución y qué es la explotación sexual y la trata de personas. Las actuaciones que realizó la Policía, junto con los secuestros, serán remitidos a la fiscalía, donde determinarán si hubo algún delito.
Este es el cuarto allanamiento realizado durante enero en prostíbulos de la ciudad. En todos los casos se derivaron los resultados de los operativos a la Justicia, y no hubo detenidos. La primera clausura del año fue en José Colombres 409, el 15 de enero. Al día siguiente, allanaron otro local en San Juan 1.626. El 22 de enero cerraron el burdel de Marco Avellaneda 666. Este lugar ya había sido clausurado a mediados de diciembre, pero en menos de un mes volvieron a abrir las puertas.