Los autos, las camionetas y los colectivos no fueron los únicos que invadieron la ruta 307 ayer por la tarde. También lo hicieron las vacas y los caballos sueltos que se pasearon tranquilamente por la cinta asfáltica obligando a muchos conductores a realizar maniobras bruscas para esquivarlos.

Si bien el hecho es peligroso en sí mismo, ayer por la tarde el riesgo se potenció debido a la gran cantidad de viajeros que emprendieron el regreso desde los Valles tras el fin de semana.

Las fotos que ilustran esta nota fueron tomadas a unos 100 metros de la comisaría de Tafí del Valle, en la zona de La Quebradita. Las sacaron veraneantes indignados por la falta de controles. 

Este problema que se repitió a lo largo de todo el fin de semana en distintos tramos del camino. LA GACETA ©