Enero es el mes de las vacaciones para la gran mayoría de los argentinos. Un porcentaje menor se toma el merecido descanso en febrero y una porción ínfima, en marzo. Estas suelen ser sinónimo de búsqueda del bienestar, de la alegría, la posibilidad de salir de la rutina, de compartir todo el tiempo con la familia, de realizar actividades que habitualmente se van postergando, de distenderse en la montaña o en el mar. Muchos deciden viajar a otras geografías en su vehículo. Y si no se toman los recaudos del caso el paseo puede convertirse en tragedia.
Enero no ha sido benevolente en este sentido, especialmente, con nuestros comprovincianos. En lo que va del mes ya suman nueve nuestros muertos. El viernes pasado, quince personas, entre ellas, dos tucumanos, murieron en accidentes de tránsito en todo el país. El sábado, se registraron otros dos fallecidos. Una mujer que vivía en San Pablo, perdió el control de su vehículo, dio varios tumbos y murió en el acto. Su auto impactó contra una palmera y atropelló a dos hombres sentados en sillas plásticas en la vereda y uno de ellos, falleció.
Nuestra crónica policial consigna que el 18 de enero, un ómnibus que regresaba de Chapadmalal con 50 niños tucumanos chocó con el acoplado de un camión en Santiago del Estero. Afortunadamente, no hubo víctimas. El 17 de enero, una familia tucumana, que regresaba de la Costa de sus vacaciones volcó en la ruta 157, antes de llegar al puente del río Seco, a la altura de Simoca y una niña de siete años perdió la vida en el acto. El 15 de enero, de vuelta de sus vacaciones, el vehículo de una familia tucumana volcó en la ruta 157, a la altura de la ciudad de San Pedro de Guasayán, en Santiago del Estero. La madre del conductor del vehículo murió.
Hace pocos días, la asociación civil "Luchemos por la vida" difundió su informe provisorio de la cantidad de fallecidos durante 2012 hasta el 4 de enero pasado. En todo el país se habían registrado 7.485 decesos, es decir que por día mueren 21 personas y por mes, 624. Tucumán ocupaba en este relevamiento el undécimo lugar con 257 occisos, es decir a 44 más que en 2011. La provincia de Buenos Aires marchaba al frente de la estadística con 2.354 muertes, seguida por Santa Fe y Córdoba, con 652 y 521. Luego continuaban Misiones, con 368, Santiago del Estero, con 354; Mendoza, con 334; Corrientes, con 299; Entre Ríos, con 295; Salta, con 283; Chaco, con 270; Jujuy, con 197; San Juan, con 197; Formosa, con 144; San Luis, con 142; Río Negro, con 127; Catamarca, con 114; La Pampa, con 111; La Rioja, con 109; Capital Federal, con 98; Neuquén, con 92; Chubut, con 76; Santa Cruz, 75; Tierra del Fuego, con 16.
Estas cifras frías y distantes se vuelven dramáticas cuando incluyen a un ser querido, pero deben servir para tomar conciencia rápidamente. Se viene el recambio de febrero y sería importante que quienes vayan a viajar en sus vehículos a otras provincias, que les efectuaran la revisión técnica obligatoria en los talleres autorizados, y que a su vez, la Dirección de Transporte de la provincia efectuara controles rigurosos en las rutas.
En un 90% el factor humano es la causa de las colisiones viales. Eso significa que se debe hacer hincapié en la educación, en redoblar las exigencias para obtener la licencia de conducir y en que haya exámenes rigurosos para aquellos que deben renovarla. Si bien la inseguridad vial es un tema que compete a toda la sociedad, es innegable que el Estado es el primer responsable porque es el que autoriza a una persona a conducir un vehículo. "Es preferible perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto", reza un refrán que ojalá entendiéramos alguna vez.